Nos adentramos ahora en un itinerario que nos hará atravesar la ciudad entera, siguiendo casi con exactitud la zona norte de la muralla. Desde El Mercado hasta Las Vistillas, Colón y La Silera, cruzando la ciudad entera. Es un itinerario en el que destacan edificios señoriales y su diseño es fundamentalmente posterior a la Baja Edad Media. Si el tramo que hasta ahora hemos recorrido tenía en la Plaza de Santa María como su centro neurálgico, éste que ahora emprendemos es más posterior y tiene en el Mercado su centro principal. Desde ahí hasta la zona del arrabal en un camino que se ha considerado como "vía principal" y por el que discurren muchos de los desfiles, procesiones y pasacalles de la vida iliturgitana, desembocando en la zona de jardines que se asoma a la vega y adentrándonos por la antigua carretera Madrid-Cádiz antes de comenzar el tercer itinerario.
Cerca de la Oficina de Turismo sale la Calle de la Feria que conduce hasta la Plaza del Ayuntamiento , Plaza de España o Plaza del Mercado, pues por los tres nombres es conocido este singular espacio que es el centro de la ciudad desde finales del siglo XVII. Aquí comenzamos nuestra segunda ruta turística. La calle de La Feria que debe su nombre a los muchos puestos de venta que aquí se instalaban antaño, es cordón umbilical entre las dos zonas en que se divide el casco antiguo siguiendo la linde que marca la vieja muralla.
El Mercado
Nos situamos en la Plaza de España o Plaza del Mercado con dos edificios señeros como son el Ayuntamiento y la Parroquia de San Miguel. Son los dos edificios que permanecen de su vieja estructura pues, tras la Guerra Civil y dada la situación deplorable en que habían quedado algunos de los palacios que bordeaban la plaza, se optó por su demolición construyéndose un nuevo diseño urbanístico, obra de Francisco Moreno en el plan que llevó a cabo Regiones Devastadas. Tres palacios desaparecieron entonces: El Palacio del Marqués del Puente de la Virgen, El Palacio de la Condesa de Gracia Real y el Palacio del Marqués de San Rafael. En su lugar se construyeron el actual Edificio de Correos, un bloque de viviendas con el Colegio Público Capitán Cortés y el Hogar del Pensionista, así como la Plaza de la Constitución a la que se accede por el llamado Arco de Correos.
El Ayuntamiento actual se construyó en lo que desde 1631 era Corral de Comedias. El terremoto que en 1755 tuvo su epicentro en Lisboa afectó a algunos edificios de la ciudad como es el caso de Corral de Comedias. En 1787 el cabildo decidió trasladarse a este lugar desde el que venía ocupando en la Plaza de Santa Maria. El nuevo cuerpo que hoy vemos remodelado es de estilo neoclásico. Se trata de un rectángulo en dos cuerpos y rematado con un frontón triangular. El proyecto del edificio actual que se concluyo en el año 2.000 es obra del arquitecto Daniel Gómez Valcárcel.
El edifico más antiguo de este entorno es la Parroquia de San Miguel. Esta parroquia considerada también como fernandina, aunque algunas teorías sin confirmar hablan de un culto mozárabe anterior, estuvo vinculada al Arzobispado de Toledo hasta que al pasar la sede episcopal de Baeza a Jaén se integró en el Obispado de Jaén. La iglesia tiene planta basilical con tres naves articuladas en cinco tramos. El templo está cubierto con bellas bóvedas de crucería y en él se ponen de manifiesto elementos góticos, si bien se trata de un edificio en el que se ha intervenido con mucha frecuencia afectando a su estructura primitiva. En su interior cabe destacar la Capilla Sacramental con decoración barroca, la capilla bautismal de finales del siglo XVIII, un sotocoro de madera con un programa iconográfico completo de estilo barroco y que es una de las joyas artísticas de la ciudad y la sacristía obra de Juan de Aranda en el siglo XVII. Las tres portadas con que cuenta el templo se realizaron a comienzos del siglo XVI, de estilo plateresco la de los pies o principal; una gótica con preludios renacentistas en la zona norte y la otra meridional atribuida a Pedro López. Destaca la torre de finales del siglo XVI forrada en sus dos primeros cuerpos al haber quedado deteriorada tras el mencionado terremoto de 1755, conocido como el Terremoto de Lisboa.
Este templo de San Miguel es señero en la ciudad. En él tiene su sede la Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder que llena de unción y religiosidad las calles de Andújar en la noche de Jueves Santo. También en este templo se venera la imagen del Señor de los Señores que solía salir en procesión en la mañana de Viernes Santo y que en los últimos años busca un relanzamiento tras su desaparición en la segunda mitad del siglo XX. El templo de San Miguel es el lugar en done se celebra la Novena la Virgen de la Cabeza que es trasladada desde la Sapilla de la Ermita de la Calle Ollerías siendo uno de los acontecimientos religiosos y festivos más importantes de la ciudad.
Junto a San Miguel y delante de la Puerta Norte se encuentra una fuente barroca que el ayuntamiento encargó en 1739 a Francisco Ortega para esta plaza aunque se trasladó al Altozano de la Victoria en los años veinte del siglo pasado y volvió aquí después de la Guerra Civil. También aquí se levanta una estatua de González Orea al Beato Marcos Criado, nacido en la ciudad.
Marcos Criado nació en la ciudad el 25 de abril de 1522. Era hijo de Juan Criado Ramírez Y María Yélamo Pasillas. Tras estudiar Teología en el Colegio de Baeza, profesó en el Colegio de los Padres Trinitarios de Andujar y en el de Úbeda. Fue predicador incansable de los moriscos, siendo martirizado el 24 de septiembre de 1569 en La Peza (Granada). León XIII lo beatificó en 11 de julio de 1899.
Cierran esta plaza otros edificios como el Colegio Capitán Cortés en donde estaba el Palacio del Marques del Puente de la Virgen de finales del siglo XVI y comienzos del XVII. En 1923 fue destruido el palacio intentándose levantar otros edificios en su lugar. Tras la Guerra civil el edificio fue expropiado a Elena Jacome Engelmo y se construyó en colegio, con diseño de Ramón Pajares junto a viviendas de maestros y particulares.
El nombre de este Colegio se mantiene aún en el nomenclátor callejero pese a los cambios que se han operado en la ciudad en los nombres de las calles y edificios. El Capitán dela Guardia Civil Santiago Cortés González, natural de Valdepeñas de Jaén encabezó durante la Guerra Civil una rebelión de guardias civiles y familiares que se refugiaron en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, siendo asediados durante nueve largos meses en una gesta que ha sido glosada por una parte de los contendientes y que está a falta de una revisión histórica.
En el actual edificio de Correos y Telégrafos estaba el Palacio de la Condesa de Gracia Real y Marquesa de Santa Rita. Es obra del mismo arquitecto que hizo un diseño sobre este palacio que quedó maltrecho tras la Guerra Civil. Los jardines de dicho palacio forman parte hoy de la actual Plaza de la Constitución a la que se accede por el llamado arco de correos. En este nuevo paseo se levanta el Colegio y Capilla de la Inmaculada de los Hermanos de la Salle que atienden dicha institución fundada en el antiguo Palacio.
El Colegio de la Inmaculada fue fundado por las hermanas Carmen y Concha Mármol Trigo, siguiendo la voluntad testamentaria de Agustina Pérez de Vargas, Marquesa de Santa Rita y Condesa de Gracia Real. Este testamento hizo posible el Patronato de la Inmaculada Concepción y la creación de este centro educativo que fue encomendado a los Hermanos de la Salle. El 27 de abril de 1964 se bendijo la Capilla siendo el primer superior de la casa de Andujar el Hermano Heraclio Maria Ortiz Fernández. Una placa en la puerta del colegio recuerda esta institución que tanto bien ha hecho a la vida religiosa y educativa de la ciudad y que ha sido estudiada por el profesor Francisco Fuentes Chamocho.
Recientemente se ha levantado un busto, obra del escultor González Orea en el que se representa a Manuel Espinosa de los Monteros, autor del Himno Nacional, natural de Andujar, nacido en la calle Alhóndiga a finales del siglo XVIII.
Cerca está el Hogar del Pensionista, un moderno edificio junto a otro de la Telefónica en donde estaba el Palacio de San Rafael, del siglo XVIII. Fue construido en 1941. También es moderno el edificio de Sindicatos realizado por López Rivera en 1945.
Dejamos este espacio que ha sufrido tantos avatares urbanísticos para tomar una pequeña calle que sale a la derecha, la calle Comedias, recogiendo el nombre del uso antiguo del edificio consistorial. Se llega por aquí a la calle Maestra que se toma a la izquierda. En esta calle importante se situaron espléndidos palacios desde el siglo XVI hasta el XVIII. Varios son los edificios que encontramos al pasear por ella. La Casa de la Torre, conocida como la Casa de los Cárdenas y Valdivia. Construida a mediados del siglo XVI han desaparecido algunos de sus elementos aunque se conserva el mirador de este edificio que es actualmente oficinas municipales.. Más adelante encontramos la Casa de los Coello de Portugal, con fachada del siglo XVIII de estilo barroco. Esta casa es un claro ejemplo de la arquitectura doméstica del Siglo XVIII. Esta casa tiene una segunda portada de piedra en la calle Don Gome. Tras la Guerra Civil fue Escuela Pública. En la actualidad es la sede del Centro Municipal de Educación de Personas Adultas "Pedro de Escavias". La fachada de este edificio ha sido remodelada por la Escuela Taller Municipal.
Más adelante y tras pasar por el Conservatorio Municipal de Música encontramos el Palacio de los Niños de Don Gome. Palacio vinculado a la familia Valdivia, quienes lo construyeron, destaca la fachada muy decorada con dos atlantes con unos plumeros sobre sus cabezas que dan cierto aire indiano a la obra. Anexo a la torre están situadas Las Caballerizas de las que se conservan parte de los pesebres y un escudo heráldico de la familia propietaria, dibujado en la pared. Una de las más populares leyendas tienen su asiento en este edificio. Es la leyenda de los Niños de Don Gome . La organización del espacio interior se realiza en torno a un patio arcado sobre columnas y arcos de medio punto con los escudos de los Cárdenas, Valdivia, Guzmán, Figueroa y Nicuesa.
La Universidad de Otoño. Es un marco cultural, de carácter intelectual y didáctico, engendrado por el Excmo. Ayuntamiento de Andújar y la Universidad de Jaén, que acoge seminarios, cursos, jornadas, congresos y foros de debate sobre las más actuales y diversas temáticas. En el interior de este embrión se gestan proyectos e iniciativas que a su vez se convierten en generadores de nuevos recursos y que contribuyen al desarrollo sociocultural y económico de la ciudad tanto como de la . Este evento se nutre del apoyo de sus patrocinadores y colaboradores, que desde hace ya diez ediciones contribuyen a que la Universidad de Otoño cobre fuerza.
Posee también un magnífico sótano, en el que durante su restauración se han encontrado hornacinas y tinajas donde se almacenaban sus provisiones. Actualmente se ubica en él el Museo de Arqueología Sotomayor Muro. Algo sobre este Museo y la importancia arqueológica de Andujar, principalmente la que se asienta alrededor del Guadalquivir en lo que se llamó Isturgi, cerca de Los Villares.
Tras visitar este Palacio en el que se vienen celebrando actos culturales entre los que destacan los Curso de la Universidad de Otoño, llegamos Altozano de la Virgen este lienzo vemos por donde originariamente transcurría la muralla, así como las diferentes puertas de acceso a la ciudad, los torreones.
Restos de la muralla: Finalizada por los almohades en el siglo XII, tenía forma trapezoidal, posiblemente debido a razones místicas, puesto que es la figura que engloba el nombre de Alá. Medía 1.750 metros, con 48 torreones macizos en su parte baja y una reducida estancia en la de arriba, y 4 grandes torres ochavadas, que servían a veces de almacén y otras para vigilancia del muro. También tenía 7 puertas. Delante de la muralla había un antemuro o barrera, terraplenes y fosos, para dificultar más el posible ataque. El material empleado para su construcción era el calicanto y a veces cadenas de sillería o ladrillo, por lo que se deterioró fácilmente. Quedan vestigios en el Torreón de Tavira, el torreón de la calle del Hoyo, trozos en el Altozano que hay tras el Palacio de los Niños de Don Gome.
Tras el Altozano llegará el viajero a la Plaza del Sol que ha dejado de ser plaza para convertirse en uno de los puntos de mayor fluidez de tráfico en la ciudad, por se el arranque de la Corredera de Capuchinos, el paso hasta el centro de la ciudad y la salida hacia la zona de Colón y de las autovías. Plaza bulliciosa en sus años, en ella se situaban afamados bares y casas de restauración.
El bar Madrid-Sevilla, fundado en 1939, era conocido por sus platos y especialmente por el flamenquí. Este Bar era regentado por Manolo Meriendas. En la misma plaza estaba el Bar Quini Bernardo Estepa, profundo conocedor del mundo del flamenco de Andujar nos cuenta cómo en esta plaza abundaban las terrazas y era lugar de cita de señoritos tratantes y flamencos. Allí acudía la gitanería del barrio alto. Era una zona en donde se juntaban los amantes del flamenco como Antoñirri o El Gallina.
Es la Plaza del Sol un lugar de especial significación en la ciudad. Cuenta la tradición que aquí sufrió martirio y fue enterrado su patrón, San Eufrasio.
Alentados por las informaciones del profesor del Caño, el Concejo de Andujar solicitó al rey Felipe II las reliquias de San Eufrasio que se encontraban en el Monasterio gallego de Samos. En 1604, pasados unos años de la traslación de las reliquias a la ciudad, se declaró patrón de la diócesis de Jaén. Antonio Terrones de Robres publicó Vida, martyrio, translación y milagros de San Euphrasio obispo y patrón de Andújar. Origen, antigüedad y excelencias desta ciudad, privilegios de que goza y varones insignes en santidad, letras y armas que ha tenido, editado en Andújar, en 1657. El autor, Antonio Terrones de Robres, era natural de Andújar, regidor de la ciudad, falleció en 1660. Es un libro fundamental para el conocimiento de la historia local de Andújar. Se remonta a la época antigua y a la ciudad de Iliturgi, la que identifica con Andújar, aunque hoy día está fuera de duda que tal ubicación estaba en Maquiz (Mengíbar), lo que ya averiguó un historiador coetáneo del autor, como fue el padre Francisco de Torres.
Era ésta una de las puertas de la ciudad hacia Jaén; de ahí que muy cerca esté la calle Jaén con bellas casas señoriales como la de los Saéz de Tejada cuya portada se ajusta a modelos del siglo XVIII. Es esta la casa familiar de la escritora Francisca Saéz de Tejada, conocida como Gracián Quijano.
Gracián Quijano nació en Andujar en 1896 y murió en Madrid en 1974. Fecunda escritora, su obra narrativa , con tintes regionalistas recoge elementos de la narrativa de finales del siglo XX y comienzos del XX. Participó en los ambientes literarios de mediados de siglo XX en Madrid y dejó una gran diversidad de obras que han sido recopiladas por José Toral Peñaranda.
Dejamos a un lado la Corredera de Capuchinos en donde empezaremos nuestra tercera ruta y continuamos a la izquierda por la calle Veintidós de Julio, nombre que deriva de la fecha en que se firmaron las capitulaciones de Andújar en la Guerra de la Independencia. Desde aquí se continua hasta tomar la calle Ollerías, no sin antes detenerse en la Iglesia de las Madres Trinitarias, esquinada entre las calles Granados y los Hornos.
Y llegamos al Convento de las Madres Trinitarias. La presencia de las Madres Trinitarias Contemplativas en la ciudad se remonta a 1587, año en que fundan su casa, a extramuros, colindante con el convento de San Eufrasio, también de la Orden Trinitaria en su rama masculina. En los primeros años del siglo XVII obtiene el patronato de la Capilla mayor Martín de Valenzuela, Caballero Veinticuatro y capitán de la milicia local. Su escudo de armas se encuentra en el exterior de la misma. Del convento original poco queda por el paso de los años y las sucesivas remodelaciones. La iglesia conventual, muy austera, acorde con la norma del periodo, es de única nave con altares a lo largo de los muros. El templo guarda en su interior varias obras de interés como su retablo, de estilo barroco. En el coro se encuentra también la talla de la Virgen Prelada, probablemente del siglo XVIII. En el altar mayor destaca una talla de la Inmaculada del siglo XVII, y lienzos como La Trinidad y la Sagrada Familia, de la segunda mitad del siglo XVII, o El Calvario, de estilo barroco.
Una leyenda iliturgitana tiene asiento en este templo . Conviene al viajero saber que en este convento sucedió un suceso maravilloso. Sor Luía Yañez, abadesa de este convento a mediados del XVII vaticinó una epidemia que hubo en la ciudad en 1680 . Lo cuenta el vecino y regidor de la ciudad Pedro Soldado quien dice haber contemplado con la Madre mientras la procesión de la Limpia y Pura pasaba por la puerta de la Audiencia y cómo todos los que iban en el cortejo estaban como muertos, lo que creó un auténtico espanto en su alma. Al poco tiempo sucedió una epidemia que merced a las gestiones de Pedro Bernardo de Valenzuela logró que en Andujar no tuviera mucha incidencia pues, gracias a la visión, se pudo prevenir el contagio. Desde entonces la ciudad hace voto de asistir a la fiesta y procesión que cada 8 de Diciembre tiene lugar en esta iglesia y que en la actualidad la lleva a cabo la Cofradía de la Inmaculada.
La calle Ollerías
La calle Ollerías tiene tres tramos fundamentales. El primero de ellos llega hasta el cruce con el Peso de la Harina; el segundo hasta le cruce con Doce de Agosto y el tercero hasta la Perla y la Plaza de la Autonomía en done empieza la calle de San Francisco.
Es esta calle la más popular de Andujar y se le considera como la principal. Si nombre deriva del gremio de los olleros que aquí tenían. Esta calle que corría paralela a la muralla. En el primer tramo de calle encontramos varias casas unifamiliares de tradición andaluza, con patio interior. Es el caso de la casa de María Victoria Puig y José Moreno, la Casa de Alés (1936) La Casa Guerrero (1924), que es Hoy Casa de Ancianos de Cáritas Interparroquial. Esta casa fue mandada construir por Ildefonso Sánchez Guerrero con una fachada de ladrillo con homónimos en la arquitectura sevillana de la época. También encontramos en esta calle la Casa Suárez. Llegamos al Peso de la Harina en donde había otra puerta de la muralla.
Ya en el segundo tramo que recientemente ha sido habilitada como calle peatonal encontramos el Convento de San Juan de Dios. En 1563 Juan de Matienzo, prior de la parroquia de Santa María, hizo donación de su casa y bienes para la fundación del Hospital de la Caridad. En 1625 se hicieron cargo de este establecimiento de beneficencia pública los hermanos de San Juan de Dios, que desde 1618 se encontraban en la ciudad. En 1808 el General Dupònt lo habilitó como "Hospital de Sangre", mientras mantuvo ocupada la ciudad. Con la desamortización el edificio pasó por distintas suertes. Fue remodelado para que pudiera albergar el Colegio de Jerónimo de la Cal, donde se impartían clases de gramática castellana, latina, francesa, filosofía, botánica, religión y urbanidad. Algunos años después dejó de tener esta función y con ello comenzó su deterioro. En 1855 fue cedido a las Madres de los Desamparados para que albergaran en él a los ancianos necesitados. Su fundadora fue la madre Petra de San José,. Las Madres de los Desamparados regentan también lo que en su día fue el Asilo de Incurables de San Luis, que se encuentra unido al anterior edificio. Este asilo fue creado por la Condesa de Gracia Real.
La iglesia se encuentra dentro de la línea de las conventuales de la localidad y del barroco español. Destaca el Retablo Mayor, de estilo barroco, y en él la Virgen de las Angustias, probablemente de comienzos del siglo XVII, en la calle derecha del retablo la talla policromada de San Juan de Dios, y en la izquierda el arcángel San Miguel. De esta iglesia sale el Viernes santo la procesión de Nuestra Señora de las Angustias.
Un poco más al frente está la Capilla de la Virgen de la Cabeza. Existía en este lugar una modesta ermita dedicada a la patrona de Andújar, que sería sustituida por el templo neogótico en ladrillo que hoy vemos. Se construyó entre los años 1918 y 1921 por voluntad de Mª Angustias Pérez de Vargas y Pérez de Vargas, Marquesa de Santa Rita y Condesa de Gracia Real. Fue construida por D. José Corbella Pené. El interior es de una sola nave, articulada en tres tramos, cubiertos con la bóveda de ojiva, siendo la del segundo estrellada. De su interior destaca el retablo, que es de estilo gótico, y fue realizado en la Casa Gerique de Valencia, así como el zócalo en azulejo típico de la ciudad. Atienden el culto los PP. Trinitarios.
Cuando el Santo Reino de Jaén daba sus primeros pasos en virtud de la acción administrativa de Fernando III el Santo, ya estaban allí los trinitarios, en la persona del padre fray Bernardo de Aguilera, consejero del Monarca, debiendo tener en cuenta que con anterioridad habían venido los religiosos que acompañaron al rey Alfonso VIII, para asistir a las milicias en la célebre batalla de las Navas de Tolosa en 1212. En pocos años se establecieron definitivamente los trinitarios. La de Andújar, fundada por el propio rey San Fernando, en el año 1244. Andando el tiempo y llegados a los años de 1280, los trinitarios trasladaron su primitivo convento, situado en torno a la muralla, junto a la ermita de Santo Domingo, a la calle Serpiente, cercana a la parroquia Santa María, donde permanecieron, hasta que en el año 1575 se hicieron cargo de la nueva iglesia de San Eufrasio. Con la llegada del gobierno de Mendizábal, en 1835, los trinitarios perdieron toda posibilidad de continuidad. Volvieron a establecer de modo definitivo en 1930 en el Real Santuario de la Virgen de la Cabeza por deseo del obispo de Jaén, señor Basulto. Pasada la contienda española entre 1936 y 1937, los trinitarios se hicieron cargo nuevamente del Real Santuario, manteniéndose, al mismo tiempo, una representación de aquella comunidad en Andújar, asistiendo al culto de la capilla de Nuestra Señora de la Cabeza y regentando un incipiente colegio de enseñanza primaria. Creciendo el culto y desarrollándose la enseñanza, se independizaron de la comunidad de arriba para el mejor cumplimiento de sus objetivos, dentro del año 1974, levantándose un amplio y moderno colegio en los locales del antiguo palacio del Excelentísimo Señor Conde de la Quintería, don Rafael Pérez de Vargas.
Continua nuestro viaje, atravesando la calle Doce de Agosto hacia el tercer tramo de la calle Ollerías que también se ha habilitado para peatones. Es esta una zona comercial que desemboca en la Plaza de la Autonomía, conocida popularmente como La Perla, por el bar que se abría en este lugar. Antes de continuar por la calle de San Francisco, vemos a la derecha la Plaza de Abastos, una vez rebasada la Plaza Rivas Sabater, personaje a cuyo diseño se debe este Mercado de Abastos construido en el solar en donde estuvo el Convento e Iglesia de San Francisco.
La plaza de abastos fue obra de Pedro Rivas Ruiz construida sobre un solar de la familia Sabater que lo adquirió tras la desamortización de Mendizábal. En 1935 se hace el primer proyecto, aunque la obra definitiva no se termina hasta una vez acabada la Guerra Civil con planos de Rivas y Amat.
Seguimos por la calle San Francisco, una de las más comerciales de la ciudad. En esta calle se pueden contemplar bellas fachadas como la de Casa Corpas y la Casa Espejo construida en 1935 sobre planos de Aníbal González. Y de nuevo llegamos a la Plaza Vieja
Esta artesanía, venida a menos con la industrialización, ha dejado su nombre a una de las calles del casco viejo de la ciudad medieval, la calle Talabarteros. La labor del artesano consiste en fabricar a mano aparejos para los arreos necesarios para montar y equipar los equinos -caballar, mular y asnal- que han estado muy arraigados a esta tierra como animal de trabajo, transporte y ocio. "El aparejo" está formado por una seria de piezas que forman una compleja vestidura como el albardón, enjalma, ataharre, ropón, mandil, cincha, sobrejalma, alforjas y jáquima. La materia prima es la piel -cuero- la lona, el estambre, la guita, paja de centeno o de cebada y el esparto. La albarda es un aparejo más simple relacionado con su función de trabajo animal, estando formada por el ataharre, cincha, cordeles y manto de esparto. El talabarte es el cinturón de cuero del que cuelgan unos tiros para el sable o espada, nombre que generalizó todo tipo de correajes.
para tomar a la izquierda, pasada la fachada de la Casa Bellido construida en 1930, allegamos a la calle Calancha en donde se sitúa el Museo de Artes Plásticas de Antonio González Orea en la antigua Iglesia del Convento de las Madres Capuchinas.
Por las Capuchinas y San Bartolomé
Las Madres Capuchinas se instalaron en Andújar en el año 1682. Las fundadoras procedían de Córdoba y, probablemente, la causa de su llegada está íntimamente ligada a la existencia en la ciudad de la rama masculina de la Orden. Se establecieron en este lugar en los últimos años del siglo XVIII. En un principio estuvo bajo el patronazgo del Ayuntamiento, pasando más tarde a Juan Moreno Ponce de León. Con el traslado de las Madres Capuchinas sobre 1982 a su casa conventual de Córdoba, todos los objetos sagrados, reliquias, retablo de la iglesia y demás elementos artísticos salieron de la ciudad. La iglesia, restaurada por la Escuela Taller, alberga actualmente el Museo de Artes Plásticas
Antonio González Orea, escultor andujareño con una amplia obla diseminada en muchos lugares de la geografía nacional. Artista con profunda religiosidad, destaca entre sus obras el "Monumento a la Batalla de las Navas de Tolosa" en La Carolina.
Y de aquí tomamos la calle Jesús María que nos lleva al Altozano de la Victoria. Antes encontramos el Cuadro de la Virgen. Se trata de una capillita al aire libre construida en 1610 por el maestro Rafael Pérez de Ortega y reedificada en 1856 para albergar un cuadro con el tema de la Virgen de la Cabeza. En la actualidad el cuadro procede de la Parroquia de Santa María, por la destrucción del original debido a un incendio. La capilla hoy día está plenamente integrada en la ciudad, pero cuando se instaló, en los primeros años del siglo XVII, marcaba el límite. En ella se iniciaba el Camino Viejo, hacia la Sierra y el Santuario. Es por eso un enclave con solera que, con la tradicional salve, encamina hacia el cerro a peregrinos y romeros.
Desde aquí parten los romeros hasta el santuario por el llamado "Camino Viejo". Tras el paso por La Pontanilla, San Amancio, Los Cerrillos, San Ginés, la cuesta el Madroño, el Puente, Lugar Nuevo y Los Caracolillo, se llega hasta el Santuario de la patrona de Andujar y de Jaén. La calle que sale de aquí, llamada Carrera de la Virgen, es escenario de la salida y entrada de la cofradía Matriz en su camino al cerro en romería, ofreciendo un castizo sabor en las fiestas de finales de abril
Y llegamos al Convento de las Madres Mínimas. Debe su nombre al convento de monjas de Jesús María, de la Orden de San Francisco de Paula, que en él existe. Su fundación se hace en 1495, el día de San Bernabé, con el título de Santa Elena. El convento fue muy maltratado durante la Guerra Civil, y sufrió una nefasta reconstrucción por Regiones Devastadas. Su interés radica en la sobriedad de su proyecto, que hace poca concesión al ornato para centrarse en lo puramente constructivo. La austeridad de sus elementos se ve acompañada por la sencillez de los materiales que lo conforman: el ladrillo, el mampuesto encalado y la rejería. La puerta conventual presenta arco de medio punto entre pilastras y entablamento sobre el que se encuentra el escudo de la Orden. Más interés presenta la puerta de la iglesia conventual, que presenta gran similitud con la del palacio renacentista de los Segundos de Cárdenas. La iglesia es de una sola nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos. La Capilla mayor, algo más elevada que el resto del templo, se une a éste mediante un arco de medio punto y se encuentra cubierta con un bello artesonado mudéjar. Alberga la capilla un crucificado del siglo XVII, de estilo barroco, procedente de Écija, y un lienzo de la primera mitad del siglo XVII en el que se representa al fundador de la Orden.
Un poco más adelante se llega al Altozano de la Victoria en donde estuvo situado el Convento de los Frailes Mínimos, desamortizado en el siglo XIX.. Siguiendo a la izquierda por la calle Vendederas y abandonando la calle Ancha, dejamos una parte de esta barriada de San Bartolomé, una barriada típicamente andujareña.
Y llegamos de nuevo a la Plaza Vieja para, inmediatamente torcer a la derecha hacia la Corredera de San Bartolomé en donde se levantas casas señoriales de gran esplendor tales como Casa Casuso (1927) con fachada de ladrillo rojo combinado con encalado tipico y que fue afamada fonda La casa fue diseñada por Luis Berges. También la Casa Rueda (1924) y la Casa Aldehuela, rebasado el templo parroquial de San Bartolomé
Luis Aldehuela Gómez, pintor de la sierra, magnifico retratista y un magnífico cronista pictórico de Sierra Morena.
Iglesia de San Bartolomé es la primera parroquia construida a extramuros, de las cinco que hubo en Andújar en la Edad Media, es la de San Bartolomé, de fundación más tardía, pues debe remontarse a finales del siglo XIV o primeros años del XV. El proyecto original se concibió en estilo gótico, con planta organizada en tres naves, articuladas en cinco tramos.
La remodelación de mayor envergadura se realizó en el siglo XVI y fue obra de la familia Castillo. A Francisco del Castillo el Viejo se le debe la Puerta de la Sacristía, tránsito del Gótico Tardío al Renacimiento. Y a Francisco del Castillo el Joven se le debe la sustitución de las primitivas bóvedas de crucería del transepto, así como la del segundo tramo de la nave central, por otras de sensibilidad manierista. A él se debe también la traza de la actual capilla Mayor, que es de planta cuadrada y testero plano, cubierta por bóveda vaída decorada con casetones irregulares de estilo manierista. La torre inconclusa nos recuerda a la de San Miguel y su autoría se le atribuye a Francisco del Castillo el Joven. Otras obras sufriría el templo en el siglo XVIII, pero de menor envergadura; consecuencia de ello es la bella capilla Sacramental o del Sagrado Corazón de Jesús, que se encuentra en el segundo tramo de la Epístola. Cabe destacar el retablo del infierno del escultor Palma Burgos y la reja plateresca que cierra la capilla que actúa como Bautismal.
Gran importancia tuvo en esta parroquia la familia Terrones. Juan del Caño( 1521-1538 fue canónigo de León y Salamanca. Francisco terrones (1551-1613) fue predicador de Felipe II y Obispo de León. Construyó la capilla Mayor y está enterrado en ella. También hay que hablar de Terrones Robles, erudito del siglo XVII.
De vuelta ya por las Vistillas
Pasada la Corredera de San Bartolomé llegamos a Las Vistillas, un amplio paseo que en otros años fue lugar de recreo de los iliturgitanos. En la actualidad este espacio presenta bellas vistas a la vega.. A la izquierda se llega hasta el Paseo de Colón. En este itinerario se puede observar el templete de música (1924), las farolas artísticas(1925) el Pabellón Municipal ( 1926), el Pabellón de la Sociedad Benéfica de San Vicente de Paul (1931) y la caseta del Casino Iliturgitano. Sobre la Fuente de las Vistilla, al inicio de Colón y en una bella rotonda que da acceso a la ciudad desde el Puente se ha colocado el Monumento del VII Centenario, ideado en principio para ser instalado en el Altozano de la Victoria fue realizado por Cruz Muñoz con motivo de la celebración entre 1927 y 1928 de los actos conmemorativos del VII Centenario de la Aparición de la Virgen de la Cabeza.
A la derecha de esta fuente encontramos el Puente Romano. Tradicionalmente se viene diciendo que es un puente romano, incluso se lo adjudican al Emperador Trajano. Hoy día y según recientes estudios no podemos afirmarlo con rotundidad, aunque su origen pueda estar fundamentado en la ingeniería romana. Los motivos que lo alejan de los siglos primeros de nuestra era pueden ser, primero, el no coincidir con las vías romanas y, segundo, que en su parte más antigua se aprecian diferentes huellas de canteros medievales.
Sí podemos afirmar que es un magnífico puente de piedra con dos grandes remodelaciones en su larga vida, una en el siglo XV y otra en el siglo XIX, y que en la actualidad se compone de doce ojos de arco de medio punto más dos arcos escarzanos; estos últimos sustituyeron a cinco de los originales, derrumbados por la tendencia de ir las aguas hacia la margen izquierda y ser ahí la fuerza erosiva mayor.
Dejando a un lado, ala izquierda los Jardines de Colon y la Fuente Sorda y a la derecha modernos polígonos industriales, siguiendo el trazado de la antigua carretera general Madrid-Cádiz se llega, dejando a mano derecha el edificio de los Bomberos y el acceso a la moderna autovía, hasta La Silera, una acceso tradicional a la ciudad, con jardines y trozos de muralla que nos conducen de nuevo hasta la Plaza del Sol en donde iniciábamos esta segunda ruta. Aquí comenzamos, por la corredera Capuchinos nuestra tercera ruta.