20.2.07

Santuario de la Virgen de la Cabeza


A 32 Km. de Andújar por la J-501, se encuentra el Real Santuario de Ntra. Sra. de la Cabeza. A mediados del siglo XIV el Santuario era una pequeña ermita gótica de una sola nave. El último tercio del siglo XVI es de capital importancia por las obras que se realizaron y que lo transformaron en un suntuoso templo muy parecido al que hoy podemos contemplar. Así en 1582 la Cofradía encargó a un maestro de Córdoba la fabricación de dos campanas para la espadaña y cuatro años más tarde se comenzaron las obras de la sacristía junto a la piedra donde se apareció la imagen, colocándose también la gran reja central, obra maestra de la rejería jiennense. Un hecho importante que repercute de manera directa en la Romería es la realización de un templete con seis balaustres coronado por un copete rematado con una cruz y las andas procesionales, todo en plata, obra mandada realizar por la Cofradía en 1581 a orfebres cordobeses. Bajo el mandato del obispo Sarmiento se construyen las calzadas y el arco de acceso.
El siglo XVII es, si cabe, más esplendoroso que el anterior y comienza con una importante modificación de la fachada del Santuario donde se construye un gran balcón para celebrar desde allí la misa que precede a la procesión de la imagen en la romería El esplendor de la Romería en el siglo XVII influyó en la modificación del Santuario. La Cofradía, ante el creciente número de cofradías filiales, se vio en la necesidad de ampliar el edificio. Las obras se llevaron a cabo en el lado sur para hospedería, caballeriza, comedor, etc..., acabándose en 1707 y realizándose después la lonja que precede al Santuario en el año 1724.


Ya en el siglo XX, en 1927, con motivo de las fiestas del VII centenario de la aparición de la Virgen, se realiza en Andújar el Monumento del VII Centenario y en el cerro del Santuario se implanta un Rosario Monumental siguiendo las calzadas. En 1930, por decisión del Obispo de Jaén, asumen el cuidado del Santuario los padres Trinitarios. La Guerra Civil, que trastornó trágicamente a España, afectó de manera especial al Santuario y por lo tanto a su entorno. El resultado fue la destrucción del edificio, del que sólo quedo el lado sur.


A principios de los años 40 la Dirección General de Regiones Devastadas reconstruyó el templo siguiendo fielmente el trazado anterior. En el lado sur se levantó una nueva edificación que fue durante algún tiempo Parador Nacional de Turismo y posteriormente, en 1960, se agrandó la residencia de los padres Trinitarios, con la creación de nuevas dependencias en torno al claustro y finalmente, en el año 1966, se edificó el cuerpo norte de tres pisos de altura.


Hoy en día la iglesia consta de una sola nave con bóveda de cañón reforzada con arcos fajones que descansan sobre grandes pilares que forman entre ellos capillas hornacinas. Separando la nave de la capilla mayor se encuentra una bella reja renacentista y en el centro del retablo del altar mayor se puede ver el camarín de la Santísima Virgen de la Cabeza.


Pero una visita obliga sin más remedio a visitar el Museo Mariano. Promovido por la comunidad de los Padres Trinitarios, recoge una importante muestra artística, documental y antropológica del legado histórico que la devoción a la Virgen de la Cabeza ha ido decantando a través de los siglos. Es un importante aliciente y el complemento de un encuentro siempre trascendente con la Reina de Sierra Morena.

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Según la tradición oral en la noche del 11 al 12 de agosto de 1227, el pastor de Colomera, Juan de Rivas estaba cuidando el ganado cuando comenzó a ver unas extrañas luces en lo alto de un cerro y a oír el sonido incesante de una campana. Ante su asombro comenzó entre peñas y matorrales a subir hacia la cima del monte y en la concavidad de dos peñas, que le servían de refugio, encontró una Imagen de Nuestra Señora de la Cabeza. Sigue la tradición contándonos que para que diera testimonio ante el pueblo de Andújar de tan milagroso acontecimiento y como prueba de esta aparición, el pastor, que era manco del brazo derecho, quedó curado. Ante el asombroso acontecimiento se trajo la imagen a la Iglesia de Santa María la Mayor, donde quedó guardada y donde se le empezó a rendir culto. Como la intención de la Virgen era que el pueblo le edificara una ermita en el cerro donde apareció, en varias ocasiones desapareció de la Iglesia, siendo encontrada de nuevo en el lugar donde quería tener su casa. Finalmente Andújar comprendió y aceptó los deseos de la Virgen y comenzó a construir un templo en el Cerro del Cabezo, dedicado a su culto y bajo la advocación de la "Virgen de la Cabeza".


En años posteriores a la aparición se crean las cofradías, que se extenderán por Andalucía y Castilla-La Mancha, para con el paso de los siglos hacerlo a Castilla-León y Cataluña, además de surgir la devoción a esta Virgen en Levante, Aragón e Hispanoamérica. La cofradía de Andújar, llamada matriz, ostenta el titulo de Real, concedido por la Reina Isabel II en el siglo XIX, así como la "Medalla de Andalucía", concedida por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía en febrero de 2001, reconociendo así su labor cultural y de difusión en esta Romería desde comienzos del s. XIII, considerada como la más antigua de Andalucía y de España.


En aquel paraje serrano se edificó una ermita y más tarde un Santuario, que recibió en el siglo XIX el titulo de Real, otorgado por el Rey Alfonso XIII. De la importancia de esta advocación mariana, nos dan muestra los privilegios dados por los Papas, a través de Bulas: León X y Julio III en el siglo XVI, Pío X en 1909 la declara patrona de Andújar, siendo Coronada canónicamente en abril, y Juan XXIII la hará de la Diócesis de Jaén en 1959. Recibió el título de Capitán del Ejército Español en 1950 y el de Alcaldesa Mayor Perpetua de su ciudad también en 1959.


De la trascendencia que ha tenido siempre el culto y devoción a Ntra. Sra. de la Cabeza a lo largo de los siglos, es la atención que escritores como Lope de Vega, Calderón de la Barca y Miguel de Cervantes le han dedicado en sus obras literarias. De final del siglo XVI es fundamental el texto que nos deja Miguel de Cervantes en su obra "Los trabajos de Persiles y Segismunda". Según el profesor Luis Coronas, Miguel de Cervantes conoció la romería del año de 1592, siendo calificado como el primer cronista de la romería .



El texto dice así:


"...me entretendré con la Santa Verónica de Jaén, hasta hacer tiempo de que llegue el último domingo de abril, en cuyo día se celebra en las entrañas de Sierra Morena, tres leguas de la ciudad de Andujar, la fiesta de nuestra Señora de la Cabeza, que es una de las fiestas que en todo lo descubierto de la tierra se celebra, tal según he oído decir, que ni las pasadas fiestas de la gentilidad, a quien imita la de la Monda de Talavera, no le ha hecho ni le puede hacer ventaja. Bien quisiera yo, si fuera posible sacarla de la imaginación, donde la tengo fija, y pintárosla con palabras, y ponérosla delante de la vista, para que comprendiéndola, vierades la mucha razón que tengo de alabárosla; pero esta carga es para otro ingenio, no tan estrecho como el mío.En el rico palacio de Madrid, morada de los reyes, en una galería, esta retratada esta fiesta con la puntualidad posible; allí esta el monte, o por mejor decir, peñasco en cuya cima esta el monasterio que deposita en si una santa imagen llamada de la Cabeza, que tomo el nombre de la peña donde habita, que antiguamente se llamo el cabezo, por estar en mitad de un llano libre y desembarazad, solo y señero de otros montes ni peñas que lo rodean, cuya altura será de hasta un cuarto de legua, y cuyo circuito debe ser poco mas media.En este espacio y ameno sitio tiene su asiento siempre verde y apacible, por el humor que le comunican las aguas del río Jandula, que de paso, como en reverencia, le besa las faldas.El lugar, la peña, la imagen, los milagros, la infinita gente que acude de cerca y de lejos, el solemne día que he dicho, le hacen famosa en el mundo y celebre en España sobre cuantos lugares las mas extendidas se acuerdan..."


Otro testimonio literario de singular valor es el de Lope de Vega (1562-1635) que en su obra "La Tragedia del Rey Don Sebastián y bautismo del Príncipe de Marruecos" su acto segundo lo desarrolla en plena romería en el Cabezo. Lope de Vega conocía la romería; un hombre de carácter culto y de observación de lo popular no tuvo más remedio que estar en Andújar y vivir la romería aprovechando alguna ocasión al pasar de Madrid a Sevilla o de Sevilla a Madrid.

La obra teatral recrea la conversión al cristianismo del Príncipe de Marruecos Muley Xeque, que tras vivir la romería de 1593, abandonó la religión musulmana. El príncipe fue instruido en su nueva religión en El Escorial y fue bautizado por el Arzobispo de Toledo. La ambientación, los personajes, la descripción, algunos detalles como el hecho de bailar "como se usa en Andalucía en la fiesta de la Virgen de la Cabeza" y el texto alusivo a Andújar, a la Virgen y a la fiesta romera, hacen a esta romería más universal y más profunda con fundamento tanto popular como culto. Lope dice de Andújar que es "bueno, alegre y deleitoso"; de la Virgen y su Romería dice:


Llaman aquesta Maria,
Que es Virgen de gran belleza;
Y en toda la Andalucía,
Adornada de riqueza,
Presentanle varios dones;
Traen tiendas y pabellones
A aquel campo los cristianos,
Y en las tiendas y en las manos
Levantan ricos pendones.
De la Virgen,
A la Virgen bella
Rosas y flores,
De Jaen y Andujar
Los labradores.
Mas sobre la virgen,
La Virgen de la Cabeza
¡Quien como ella!
Hizo gloria aquesta tierra
¡Quien como ella!
Tiene la frente de perlas
Y de oro fino las hebras
Parió quedando doncella
Sana cuantos van a verla
Da salud a los que enferman
Vista al ciego, al mudo lengua
¡Quien como ella!
La Virgen de la Cabeza
¡Quien como ella!

Ruta cuarta: La Sierra de Andújar

El Parque Natural Sierra de Andújar, situado en el corazón de la Sierra morena jiennense, posee unos relieves ondulados en el centro del territorio, paisajes abruptos en el curso de algunos ríos y arroyos, y relieves quebrados en toda la franja norte. En esta zona montañosa de Sierra Quintana, se encuentra el Pico "Burcio del Pino" con la máxima cota, 1.290 m. sobre el nivel del mar. Fue declarado como espacio protegido Fecha el18 de Julio de 1989, por la que se aprueba el inventario de espacios naturales protegidos de Andalucía con un número de Hectáreas de 73.976 Has. Está localizado en el Extremo noroeste de la provincia de Jaén limitando con la provincia de Córdoba al Oeste y con Ciudad Real al Norte. En los 38º16´ de altitud norte y los 4º6´ de longitud oeste. Posee una Altitud: Entre los 400 y los 1.290 metros de Sierra Quintana y abarca términos Municipales: Andújar, Villanueva de la Reina, Baños de la Encina y Marmolejo.
Otras figuras de protección: Además del Parque Natural, ocupando parte del territorio del mismo, se encuentran los Cotos Nacionales de Caza de Lugar Nuevo (1973) y el Coto Nacional de Caza de Selladores y Contadero (1973).

La HIDROLOGÍA de este espacio natural está condicionada por la geología de la zona y está formada por los ríos Jándula, Yeguas, Pinto, Valmayor, Sardinillas y Cabrera, pertenecientes todos a la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir. El río Jándula es el más importante de los que surcan el Parque y en él se encuentran unas atractivas áreas recreativas, siendo posible practicar en ellos además la pesca y algunas actividades acuáticas.

La VEGETACIÓN en la mayor parte del territorio está ocupada por bosquetes de encinas que se encuentran adehesados, entremezclándose alcornocales, quejigales y robledales. También encontramos grandes bosques de pinos piñoneros fruto de las repoblaciones que se hicieron en los años 40-50.

Es muy frecuente encontrar en este espacio natural vegetación mediterránea del tipo: jara, lentisco, cornicabra, piruétano, madroños, y en las zonas de ribera especies como el acebuche, zarzaparrilla, mirto, sarga, fresno alisos y adelfas.

La FAUNA en este parque es un reducto privilegiado, debido a su excelente estado de conservación, y a la nula existencia de núcleos de población.

Destacan las AVES, de las que se han contabilizado hasta 178 especies, existiendo especies catalogadas como el Águila Imperial, el Buitre Negro y el Águila Real. También son abundantes el Águila Culebrera y el Azor. De las rapaces nocturnas son importantes por su abundancia el Búho Real, el Mochuelo o la Lechuza.

En los embalses es posible ver aves acuáticas como el porrón común, el ánade friso o real, la cerceta, la garza real, el zampullín chico, cormoranes que emigran en épocas frías, cigüeñas negras, así como una gran comunidad de pájaros típicos de la zona mediterránea.

De los MAMÍFEROS destaca la presencia del Lobo, el Lince Ibérico con la mayor población de España, el Meloncillo, la Nutria, la Garduña, el Gato Montés y de las especies cinegéticas destaca el Jabalí y el Ciervo, tan abundantes que es frecuente verlos cruzar carreteras. Igualmente conviven en esta sierra el muflón, el gamo, la liebre y el conejo y una pequeña población de corzos y cabras monté

CAZA MAYOR Cazadores de todo el mundo, y de todos los rincones de la península acuden a su cita anual con estos parajes: Valdelagrana, Virgen, Sardina, Ojuelo, etc. Cotos de caza mayor y menor, pistas forestales, caminos y veredas, ríos, torrentes y embalses, jalonan las rutas a través de estos paraísos naturales.

CAZA FOTOGRÁFICA Para los amantes de la fotografía ecológica, estos parajes son ideales para conocer las diversas especies que tienen su hábitat natural en este Parque. Para la ejecución de esta actividad se recomienda la contratación de guías especializados, ya que se realiza en lugares exclusivos y restringidos.

PESCA La actividad de la pesca se puede practicar en los embalses de la Lancha, el Encinarejo y el Rumblar. Anualmente también se celebra el Concurso Nacional de Pesca "Trofeo Aceite de Oliva", organizado por la Sociedad de Pesca Koipe. Tiene lugar durante la Feria de Septiembre, dentro del Programa de Actividades "Trofeo Ciudad de Andújar".

SENDERISMO Cualquier época del año es factible para practicar esta modalidad, siendo la Primavera y el Otoño recomendables por la eclosión floral en la primera, y el Otoño por el espectáculo que nos proporcionan los ciervos en celo, conocido popularmente como la Berrea.
Existe una gama diversa, desde fáciles y cortos caminos que pueden realizar personas sin experiencia ni preparación, incluso niños pequeños, hasta grandes circuitos para los que se requiere preparación física adecuada.

Algunas peñas romeras organizan esta actividad los fines de semana, acogiendo a todas las personas que se les quieran unir de forma gratuita, en la ruta conocida como "Ruta del Peregrino".

Ruta tercera: Por la ciudad moderna

Plaza del Sol- Corredera Capuchinos- ( Antiguo Camping)- Puerta Madrid- Plaza de Toros- Carretera de Madrid- Altozano Bernardino Martínez- ( Barriada de San Eufrasio)- Hornos- ( Barriada de La Paz y Solares) Doctor Montoro- Doce de Agosto- salida a Vistillas y fin de itinerario.

Comenzamos una ruta más contemporánea y comercial. Situada antaño "extramuros", se ha ido urbanizando a lo largo del último siglo ocupando el espacio del antiguo camino real. El hecho de haberse convertido en una vía comercial de la ciudad se debe fundamentalmente al hecho de ser el paso de la carretera nacional Madrid- Cádiz antes de construirse la autovía. Pensiones, bares y comercios se concentraron en ella, dejando a un lado uno de los pulmones verdes de la ciudad, ya desaparecido y convertido en urbanización. La zona del Camping, antiguo Convento Trinitario de San Eufrasio que abarcaba el espacio comprendido entre la Corredera, la calle Granados, Pablillos y Hornos. El nombre le viene dado por el Arco y Convento que hay al final de la misma: El Convento de Capuchinos.

Pero antes de llegar a este arco que se divisa nada más comenzar nuestra ruta, a la izquierda contemplamos las modernas edificaciones en donde se ubicó en Camping y en donde se está construyendo el Teatro Municipal.
Por la Corredera y el Convento de San Eufrasio

Fue en este mismo lugar en donde se edificó el Convento de San Eufrasio . El lugar fue elegido en 1575 por la Orden Trinitaria para su nuevo convento que se trasladó aquí desde la calle del Carmen.. Su Capilla Mayor estuvo bajo el patrocinio de los Serrano de Piedrula. Fue el lugar en donde recibió culto el patrón de la ciudad, San Eufrasio. Tras la desamortización de Mendizábal, el templo y el convento, que debieron de ser suntuosos a juzgar por algunas crónicas conservadas, quedaron derruidos. En su lugar se construyó el Camping.

Por una de esta calles se accede a la calle de las Monjas, cerca del Convento Trinitario y en donde se puede encontrar uno de los talleres de cerámica más importantes de una ciudad famosa por su artesanía del barro.

El barro y la cerámica han hecho famosa a la ciudad en algunas épocas: "...Hay muchas tiendas donde se venden las alcarrazas de barro, que se llevan a Madrid en abundancia, y a otras mil partes. No las hay mejores para mantener el agua fresca en el verano. Son porosas y delgadas, de una óptima greda blanca, peculiar en estas cercanías. En fin las alcarrazas de Andújar tienen fama en todas partes..." Así se expresaba Antonio Ponz (1725-94) tras escribir las impresiones que de su viaje hizo por España entre 1772 y 1784. Del mismo tiempo hay un magnífico documento gráfico de esas alcarrazas o jarras que se debe al pintor Luis W. Meléndez (1716-80) al dejar una hermosa Jarra de Andújar en uno de sus bellísimos bodegones que guarda el Museo del Prado. También dando un salto en el tiempo, Julio Romero de Torres (1880-1930) en su obra "la Niña de la jarra", pintada en 1928, toma otra pieza de Andújar como hecho significativo.
Hay que remontarse atrás en el tiempo y saber que desde los iberos ya tenemos unos ejemplos muy concretos de alfarería hecha a torno y pintada. Con Roma y en el siglo I d.C. tenemos un gran centro productor de "Terra Sigillata" cerámica muy fina, de color rojizo, lisa o ricamente decorada a base de gran variedad de relieves con motivos muy variados como geométricos, vegetales, fauna, mitología, y figuras humanas. La etapa del bajo Al-Andalus significará un impulso a esta actividad artesanal, primero bajo el Califato con un vidriado blanco y bajo los Almohades con un vidriado verde, siempre bajo las pautas decorativas del arabesco. Modelos que se seguirán haciendo durante el final de la Edad Media hasta llegar al siglo XVI en donde, gracias a la recoronación renacentista la decoración ganará en riqueza y complejidad gracias a los grutescos, roleos, paisajes, escenas bucólicas, heráldica incorporándose escenas costumbristas, ornamentación que llegará hasta nuestros días con muy pocas variantes.

Las principales piezas de cerámica y alfarería son: Jarra Grutesca: Se viene haciendo desde finales del s. XVI. Su nombre le viene dado por la caprichosa decoración a base de conjugar flores, hojas, figurillas humanas, elementos geométricos, todos enlazados formando un conjunto (grutesco). Está formada por tres o cuatro cuerpos superpuestos, siendo el bajo el pedestal en el que se acopla el principal que es una jarra propiamente dicha, cerrando el conjunto la tapa que sobre un cuerpo cónico queda rematada por una figurilla humana alada. Entre este cuerpo y el anterior puede figurar otra jarrita de menor tamaño. Su decoración es una alternancia de asas, pinaculillo, flores y figurillas humanas, alternando en grupos de cuatro. El fondo blanco y la decoración en azul. En cuanto a su funcionalidad hay que relacionarla con la obtención de una bebida azucarada con esencias aromáticas. Hoy en día su uso exclusivo es de adorno. Jarra Estudiante: Llamada así popularmente, por tener más cabeza que cuerpo, es una elegantísima pieza con la decoración típica aludida en la Grutesca pero más sencilla, llamando la atención su ondulada ancha boca. Botijo de Trampa: Llamado así por no poder contactar la boca ni con el pitorro de beber ni con la boca de llenado, cayendo el agua por el que lo intenta. Silbato o pito de barro: Constituye una curiosidad. Están realizados con los dedos del alfarero que dan forma a una panza hueca, teniendo en un extremo la boca para soplar y en el otro una pequeña asa. De variado tamaño, los pequeños aparecen en manojos; muy comunes y ancestrales están unidos al bullicio de la fiesta. El silbato de caballito: jinete de corte muy popular, tuvo en 1808 su revalorización al ser utilizado para silbarle a las tropas francesas tras la derrota en Bailén; de ahí que el jinete lleve un gorro frigio alusivo a la República Francesa. Con el tiempo la imaginación popular ha hecho que aparezcan nuevos tipos como el picador, el garrochista, el torerito, etc. Hay que destacar su riqueza polícroma. Jarra de Caño: Vasija insólita para el agua cuyo cuerpo es como de pera alargado de boca ancha, apareciendo en su parte alta una embocadura en forma de caño para beber. Remata el conjunto una artística asa de tres cuerpos con pinaculillos. Botijo o porrón de erizo: Pieza muy original por tener por todo su cuerpo escamas salientes que llenan todo el conjunto. Su asa es de tres cuerpos. Especieros: Bote de vinagre y alcuza para el aceite constituyen otras piezas de la cerámica tradicional, así como platos y otros objetos por necesidades comerciales. Fueron muy ricos y llamativos los Albarelos o jarras de farmacia, que ya no se hacen. Otras piezas son el botijo común, el cántaro de pitorro, la jarra de cuatro bocas, la botija de campo, el jarro de tapador, el comedero para aves, etc.

También en esta calle de las Monjas nos encontramos con un taller de construcción de guitarras, otro de los gremios de la ciudad que han destacado en varios lugares.

En Andújar, hay sólo dos fabricantes de instrumentos musicales: Javier Cayuela y José Rodríguez Peña. En su diminuto taller, Rodríguez Peña trabaja con las maderas más nobles -palisandro o "palo de santo", ciprés, ébano, cedro, pino abeto- para dar forma a instrumentos que poseen un alma especial. No hay dos guitarras iguales, y la elección de la madera dependerá del tipo de guitarra, por ejemplo, si es flamenca o clásica. José incluso puede construir una guitarra romántica, instrumento algo más pequeño cuyo diseño data de 1770. Es una labor meticulosa -el mosaico que adorna la caja contiene mas de cinco mil piezas cortadas a mano- y Peña elabora unas dieciséis guitarras al año. Aquellos que quieran poseer una de ellas tienen que apuntarse a una larga lista de espera, conscientes de que por delante van artistas tales como Paco de Lucía, Vicente Amigo, Alejandro Sanz o los Panchos, por nombrar a algunos de los que utilizan los servicios de este maestro constructor de guitarras.

Y seguimos con nuestra ruta. Un poco más adelante se construyó el Convento de Capuchinos en donde se ubicaba la antigua ermita de San Roque. En 1922 los PP. Capuchinos fundaron en este convento. Con la desamortización el convento fue vendido en subasta y el Marqués del Puente de la Virgen que lo adquirió y lo dio a los Padres Paules. Desde 1967 es Parroquia de la Divina Pastora. Aquí se encuentra el Arco Capuchinos de estilo neoclásico, construido en 1786 por Manuel Salgado. En esta puerta estaba el camino real que enlazaba Madrid con Cádiz. Es conocido popularmente como el Arco de Capuchinos, por encontrarse al lado del desaparecido convento de dicho nombre. Fue una antigua puerta de la ciudad que conducía por el este al Camino Real, que enlazaba Madrid con Cádiz.

A la derecha esta la Plaza de Toros. El elemento mas significativo es la portada de estilo neoárabe. El coso se encuentra bajo el nivel del suelo. Fue inaugurada el 25 de Julio del año 1898, con toros de la ganadería de S. Jacinto Tres Palacios, lidiados por Rafael Bejarano, apodado "Torerito", y su cuadrilla, siendo anecdótico el lance, ya que en él murieron siete caballos.
Siguiendo la antigua carretera encontramos las Escuelas de la Sagrada Familia (SAFA) construidas por el P. Villoslada.

Es ésta una zona en donde abundan los centros escolares. Además de la SAFA, aquí se ubica el I.E.S. "Nuestra Señora de la Cabeza", el Colegio del Divino Pastor, el I.E.S. Jándula, el I.E.S. Sierra Morena, y los Colegios Nuestra Señora del Carmen, San Eufrasio y Félix Rodríguez de la Fuente.
Puerta Madrid y Polígono de expansión
Al llegar al lugar conocido como Puerta Madrid, una rotonda que da acceso a la ciudad, deja a la derecha la moderna zona comercial en donde encontramos varias espacios comerciales modernos,, así como cines, Recinto Ferial, Estación de Autobuses y toda una amplia zona urbana de reciente construcción en la que destaca el Hospital "Alto Guadalquivir"

Tras rebasar a la izquierda la rotonda nos adentramos de nuevo en la ciudad por el Altozano Bernardino Martínez. Queda a la derecha la calle de la Palma y el Parque de San Eufrasio en donde estuvo situado el Campo de Fútbol. La zona conocida como Huerta Maroto se ha urbanizado con modernas construcciones entorno a la parroquia de San Eufrasio que es en donde recibe actualmente culto el patrón de Andujar.

Seguimos por la calle de los Hornos hasta la calle Doctor Montoro. Justo desde aquí sale la calle del Arroyo (Ramón y Cajal) que nos lleva a la zona norte de la ciudad, por la Parroquia de Cristo Rey y por el lugar conocido antaño como Los Solares . También desde aquí se accede al Sierra y a la Barriada de la Paz que da acceso a la Ronda Mestanza que circunvala Andujar por el norte y junto al arroyo que lleva este nombre.

Aquí estuvo la Cerería Pontificia, de la que queda un azulejo en una de las fachadas de la calle del Arroyo. En Andújar hay dos talleres consagrados a la destreza de la fabricación de las velas, cada uno de ellos fundado por la familia Bellido. La familia Bellido empezó a hacer velas en 1890 y todavía hoy siguen trabajando. Ellos producen velas durante todo el año para sus principales clientes, las iglesias y especialmente para las hermandades de la Semana Santa. Sus productos se venden ampliamente a lo largo de Andalucía y van más allá de ésta. Ambos emplean el método tradicional de fabricación de velas, que se realiza en una tina. Consiste en sumergir las mechas en la cera fundida para formar las velas, según las longitudes requeridas. Después éstos se miden para asegurar que los diámetros son los correctos. La cera también puede teñirse para obtener velas coloreadas.

La calle Dr. Montoro es una calle comercial con otras adyacentes como Caldereros, Los Civiles o Juego Pelotas hasta tomar Doce de Agosto, una vía abierta en los años sesenta rompiendo todo lo que fue la Judería y en donde abundaban las calles gremiales. En la trama urbana había calles como Zapateros, Ollerías, Naranjos, Judería, Tintoreros, Hornos, Mesones, Silera, Talabarteros, Alhóndiga, Peso de la Harina, del Truco, Ballesteros, Chorrillo, Carnicería, Maestra, Comedias y Postigos, los Sastres, etc., quedando algunas en el callejero actual. Nos dan una idea de la pujanza comercial de esta ciudad.

Ante de finalizar esta ruta, bajando de nuevo por la calle Dr. Fleming hasta las Vistillas para dar un paseo, reseñamos aquí otros mundos gremiales afamados de la ciudad.

Otro tipo de artesanía que encontramos en estos lugares es la artesanía de anea. La artesanía de la Anea se ocupa de confeccionar los asientos de sillas y sillones, actividad que se compaginaba con la del esparto y mimbre. El artesano hereda el oficio de su familia, de sus padres y abuelos. Recoge la anea (planta tifácea de hojas envainadoras y ensiformes) en las orillas del Guadalquivir, Yeguas, Jándula o Rumblar, ríos todos cercanos, segándola en verano, limpiándola, y agrupándola en gavillas, haces o pañetas de unos dos metros de longitud, teniéndola que rociarla -darle humedad- para que no pierda la elasticidad. Las manos y un pequeño palo de unos 15 cm. y maestría, son suficientes para desempeñar esta labor, darle el correspondiente crecido al asiento -según el que necesite- y dejar un trabajo bien hecho.

En este ámbito gremial también cabe destacar la labor de la forja. Estuvo muy vinculada a esta zona a partir del s. XVI cuando se establece en Jaén el Maestro Bartolomé de Salamanca que dará al Arte Universal los ejemplos de obras renacentistas más sobresalientes como las rejas de San Andrés (Jaén) o la Capilla Real (Granada). En la segunda mitad del citado siglo fijan su residencia y por lo tanto su taller los herederos de tal maestría, sus sobrinos Bartolomé y Juan Rodríguez y Alonso de Morales. De aquel momento de esplendor hay un buen ejemplo de rejas en las iglesias de Andújar, además de la que existe en el Museo Arqueológico Nacional, una reja de ventana de la casa palaciega de los Cárdenas.

El Hierro se trabaja de una forma directa al batirlo en caliente sobre el yunque con el martillo -forjado- cincelándose en frío para conseguir detalles de modelado de gran mérito. Se utiliza para la fabricación de rejas, cancelas, cerraduras, barandillas, etc. Hoy nos ha llegado una artesanía del hierro en una forja decorativa en relación con una funcionalidad muy variada y un atractivo diseño.

En relación con la cerámica hay en la ciudad la modalidad de pintar sobre azulejo o ladrillos muy planos con una superficie de mayólica, sobre la cual se pinta para cocer a continuación. Son los llamados pintores ceramistas. Desde finales del siglo XIX fue muy importante la firma "Iliturgi, S.A.", popularmente conocida como el Barrero, ubicada primero en la calle de la Serpiente, aprovechando el espacio dejado por el Convento del Carmen tras la desamortización, y con posterioridad trasladado al camino del Quemadero, a unos kilómetros al norte de la ciudad.

Ruta segunda: Al hilo de la vieja muralla. El corazón de la ciudad moderna

Plaza del Mercado- Postigos- Maestra- Altozano de la Inmaculada-( Murallas)- Puerta del Sol- Veintidós de Julio- Trinitarias- Ollerías-Plaza de la Autonomía- San Francisco- Plaza Vieja- Calancha- Jesús María- Altozano de la Victoria- Vendederas- Corredera de San Bartolomé- Vistillas- Paseo de Colón- Puerta del Sol.

Nos adentramos ahora en un itinerario que nos hará atravesar la ciudad entera, siguiendo casi con exactitud la zona norte de la muralla. Desde El Mercado hasta Las Vistillas, Colón y La Silera, cruzando la ciudad entera. Es un itinerario en el que destacan edificios señoriales y su diseño es fundamentalmente posterior a la Baja Edad Media. Si el tramo que hasta ahora hemos recorrido tenía en la Plaza de Santa María como su centro neurálgico, éste que ahora emprendemos es más posterior y tiene en el Mercado su centro principal. Desde ahí hasta la zona del arrabal en un camino que se ha considerado como "vía principal" y por el que discurren muchos de los desfiles, procesiones y pasacalles de la vida iliturgitana, desembocando en la zona de jardines que se asoma a la vega y adentrándonos por la antigua carretera Madrid-Cádiz antes de comenzar el tercer itinerario.

Cerca de la Oficina de Turismo sale la Calle de la Feria que conduce hasta la Plaza del Ayuntamiento , Plaza de España o Plaza del Mercado, pues por los tres nombres es conocido este singular espacio que es el centro de la ciudad desde finales del siglo XVII. Aquí comenzamos nuestra segunda ruta turística. La calle de La Feria que debe su nombre a los muchos puestos de venta que aquí se instalaban antaño, es cordón umbilical entre las dos zonas en que se divide el casco antiguo siguiendo la linde que marca la vieja muralla.
El Mercado

Nos situamos en la Plaza de España o Plaza del Mercado con dos edificios señeros como son el Ayuntamiento y la Parroquia de San Miguel. Son los dos edificios que permanecen de su vieja estructura pues, tras la Guerra Civil y dada la situación deplorable en que habían quedado algunos de los palacios que bordeaban la plaza, se optó por su demolición construyéndose un nuevo diseño urbanístico, obra de Francisco Moreno en el plan que llevó a cabo Regiones Devastadas. Tres palacios desaparecieron entonces: El Palacio del Marqués del Puente de la Virgen, El Palacio de la Condesa de Gracia Real y el Palacio del Marqués de San Rafael. En su lugar se construyeron el actual Edificio de Correos, un bloque de viviendas con el Colegio Público Capitán Cortés y el Hogar del Pensionista, así como la Plaza de la Constitución a la que se accede por el llamado Arco de Correos.

El Ayuntamiento actual se construyó en lo que desde 1631 era Corral de Comedias. El terremoto que en 1755 tuvo su epicentro en Lisboa afectó a algunos edificios de la ciudad como es el caso de Corral de Comedias. En 1787 el cabildo decidió trasladarse a este lugar desde el que venía ocupando en la Plaza de Santa Maria. El nuevo cuerpo que hoy vemos remodelado es de estilo neoclásico. Se trata de un rectángulo en dos cuerpos y rematado con un frontón triangular. El proyecto del edificio actual que se concluyo en el año 2.000 es obra del arquitecto Daniel Gómez Valcárcel.

El edifico más antiguo de este entorno es la Parroquia de San Miguel. Esta parroquia considerada también como fernandina, aunque algunas teorías sin confirmar hablan de un culto mozárabe anterior, estuvo vinculada al Arzobispado de Toledo hasta que al pasar la sede episcopal de Baeza a Jaén se integró en el Obispado de Jaén. La iglesia tiene planta basilical con tres naves articuladas en cinco tramos. El templo está cubierto con bellas bóvedas de crucería y en él se ponen de manifiesto elementos góticos, si bien se trata de un edificio en el que se ha intervenido con mucha frecuencia afectando a su estructura primitiva. En su interior cabe destacar la Capilla Sacramental con decoración barroca, la capilla bautismal de finales del siglo XVIII, un sotocoro de madera con un programa iconográfico completo de estilo barroco y que es una de las joyas artísticas de la ciudad y la sacristía obra de Juan de Aranda en el siglo XVII. Las tres portadas con que cuenta el templo se realizaron a comienzos del siglo XVI, de estilo plateresco la de los pies o principal; una gótica con preludios renacentistas en la zona norte y la otra meridional atribuida a Pedro López. Destaca la torre de finales del siglo XVI forrada en sus dos primeros cuerpos al haber quedado deteriorada tras el mencionado terremoto de 1755, conocido como el Terremoto de Lisboa.

Este templo de San Miguel es señero en la ciudad. En él tiene su sede la Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder que llena de unción y religiosidad las calles de Andújar en la noche de Jueves Santo. También en este templo se venera la imagen del Señor de los Señores que solía salir en procesión en la mañana de Viernes Santo y que en los últimos años busca un relanzamiento tras su desaparición en la segunda mitad del siglo XX. El templo de San Miguel es el lugar en done se celebra la Novena la Virgen de la Cabeza que es trasladada desde la Sapilla de la Ermita de la Calle Ollerías siendo uno de los acontecimientos religiosos y festivos más importantes de la ciudad.

Junto a San Miguel y delante de la Puerta Norte se encuentra una fuente barroca que el ayuntamiento encargó en 1739 a Francisco Ortega para esta plaza aunque se trasladó al Altozano de la Victoria en los años veinte del siglo pasado y volvió aquí después de la Guerra Civil. También aquí se levanta una estatua de González Orea al Beato Marcos Criado, nacido en la ciudad.

Marcos Criado nació en la ciudad el 25 de abril de 1522. Era hijo de Juan Criado Ramírez Y María Yélamo Pasillas. Tras estudiar Teología en el Colegio de Baeza, profesó en el Colegio de los Padres Trinitarios de Andujar y en el de Úbeda. Fue predicador incansable de los moriscos, siendo martirizado el 24 de septiembre de 1569 en La Peza (Granada). León XIII lo beatificó en 11 de julio de 1899.

Cierran esta plaza otros edificios como el Colegio Capitán Cortés en donde estaba el Palacio del Marques del Puente de la Virgen de finales del siglo XVI y comienzos del XVII. En 1923 fue destruido el palacio intentándose levantar otros edificios en su lugar. Tras la Guerra civil el edificio fue expropiado a Elena Jacome Engelmo y se construyó en colegio, con diseño de Ramón Pajares junto a viviendas de maestros y particulares.

El nombre de este Colegio se mantiene aún en el nomenclátor callejero pese a los cambios que se han operado en la ciudad en los nombres de las calles y edificios. El Capitán dela Guardia Civil Santiago Cortés González, natural de Valdepeñas de Jaén encabezó durante la Guerra Civil una rebelión de guardias civiles y familiares que se refugiaron en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, siendo asediados durante nueve largos meses en una gesta que ha sido glosada por una parte de los contendientes y que está a falta de una revisión histórica.

En el actual edificio de Correos y Telégrafos estaba el Palacio de la Condesa de Gracia Real y Marquesa de Santa Rita. Es obra del mismo arquitecto que hizo un diseño sobre este palacio que quedó maltrecho tras la Guerra Civil. Los jardines de dicho palacio forman parte hoy de la actual Plaza de la Constitución a la que se accede por el llamado arco de correos. En este nuevo paseo se levanta el Colegio y Capilla de la Inmaculada de los Hermanos de la Salle que atienden dicha institución fundada en el antiguo Palacio.

El Colegio de la Inmaculada fue fundado por las hermanas Carmen y Concha Mármol Trigo, siguiendo la voluntad testamentaria de Agustina Pérez de Vargas, Marquesa de Santa Rita y Condesa de Gracia Real. Este testamento hizo posible el Patronato de la Inmaculada Concepción y la creación de este centro educativo que fue encomendado a los Hermanos de la Salle. El 27 de abril de 1964 se bendijo la Capilla siendo el primer superior de la casa de Andujar el Hermano Heraclio Maria Ortiz Fernández. Una placa en la puerta del colegio recuerda esta institución que tanto bien ha hecho a la vida religiosa y educativa de la ciudad y que ha sido estudiada por el profesor Francisco Fuentes Chamocho.

Recientemente se ha levantado un busto, obra del escultor González Orea en el que se representa a Manuel Espinosa de los Monteros, autor del Himno Nacional, natural de Andujar, nacido en la calle Alhóndiga a finales del siglo XVIII.

Cerca está el Hogar del Pensionista, un moderno edificio junto a otro de la Telefónica en donde estaba el Palacio de San Rafael, del siglo XVIII. Fue construido en 1941. También es moderno el edificio de Sindicatos realizado por López Rivera en 1945.

Dejamos este espacio que ha sufrido tantos avatares urbanísticos para tomar una pequeña calle que sale a la derecha, la calle Comedias, recogiendo el nombre del uso antiguo del edificio consistorial. Se llega por aquí a la calle Maestra que se toma a la izquierda. En esta calle importante se situaron espléndidos palacios desde el siglo XVI hasta el XVIII. Varios son los edificios que encontramos al pasear por ella. La Casa de la Torre, conocida como la Casa de los Cárdenas y Valdivia. Construida a mediados del siglo XVI han desaparecido algunos de sus elementos aunque se conserva el mirador de este edificio que es actualmente oficinas municipales.. Más adelante encontramos la Casa de los Coello de Portugal, con fachada del siglo XVIII de estilo barroco. Esta casa es un claro ejemplo de la arquitectura doméstica del Siglo XVIII. Esta casa tiene una segunda portada de piedra en la calle Don Gome. Tras la Guerra Civil fue Escuela Pública. En la actualidad es la sede del Centro Municipal de Educación de Personas Adultas "Pedro de Escavias". La fachada de este edificio ha sido remodelada por la Escuela Taller Municipal.

Más adelante y tras pasar por el Conservatorio Municipal de Música encontramos el Palacio de los Niños de Don Gome. Palacio vinculado a la familia Valdivia, quienes lo construyeron, destaca la fachada muy decorada con dos atlantes con unos plumeros sobre sus cabezas que dan cierto aire indiano a la obra. Anexo a la torre están situadas Las Caballerizas de las que se conservan parte de los pesebres y un escudo heráldico de la familia propietaria, dibujado en la pared. Una de las más populares leyendas tienen su asiento en este edificio. Es la leyenda de los Niños de Don Gome . La organización del espacio interior se realiza en torno a un patio arcado sobre columnas y arcos de medio punto con los escudos de los Cárdenas, Valdivia, Guzmán, Figueroa y Nicuesa.

La Universidad de Otoño. Es un marco cultural, de carácter intelectual y didáctico, engendrado por el Excmo. Ayuntamiento de Andújar y la Universidad de Jaén, que acoge seminarios, cursos, jornadas, congresos y foros de debate sobre las más actuales y diversas temáticas. En el interior de este embrión se gestan proyectos e iniciativas que a su vez se convierten en generadores de nuevos recursos y que contribuyen al desarrollo sociocultural y económico de la ciudad tanto como de la . Este evento se nutre del apoyo de sus patrocinadores y colaboradores, que desde hace ya diez ediciones contribuyen a que la Universidad de Otoño cobre fuerza.


Posee también un magnífico sótano, en el que durante su restauración se han encontrado hornacinas y tinajas donde se almacenaban sus provisiones. Actualmente se ubica en él el Museo de Arqueología Sotomayor Muro. Algo sobre este Museo y la importancia arqueológica de Andujar, principalmente la que se asienta alrededor del Guadalquivir en lo que se llamó Isturgi, cerca de Los Villares.

Tras visitar este Palacio en el que se vienen celebrando actos culturales entre los que destacan los Curso de la Universidad de Otoño, llegamos Altozano de la Virgen este lienzo vemos por donde originariamente transcurría la muralla, así como las diferentes puertas de acceso a la ciudad, los torreones.

Restos de la muralla: Finalizada por los almohades en el siglo XII, tenía forma trapezoidal, posiblemente debido a razones místicas, puesto que es la figura que engloba el nombre de Alá. Medía 1.750 metros, con 48 torreones macizos en su parte baja y una reducida estancia en la de arriba, y 4 grandes torres ochavadas, que servían a veces de almacén y otras para vigilancia del muro. También tenía 7 puertas. Delante de la muralla había un antemuro o barrera, terraplenes y fosos, para dificultar más el posible ataque. El material empleado para su construcción era el calicanto y a veces cadenas de sillería o ladrillo, por lo que se deterioró fácilmente. Quedan vestigios en el Torreón de Tavira, el torreón de la calle del Hoyo, trozos en el Altozano que hay tras el Palacio de los Niños de Don Gome.

Tras el Altozano llegará el viajero a la Plaza del Sol que ha dejado de ser plaza para convertirse en uno de los puntos de mayor fluidez de tráfico en la ciudad, por se el arranque de la Corredera de Capuchinos, el paso hasta el centro de la ciudad y la salida hacia la zona de Colón y de las autovías. Plaza bulliciosa en sus años, en ella se situaban afamados bares y casas de restauración.

El bar Madrid-Sevilla, fundado en 1939, era conocido por sus platos y especialmente por el flamenquí. Este Bar era regentado por Manolo Meriendas. En la misma plaza estaba el Bar Quini Bernardo Estepa, profundo conocedor del mundo del flamenco de Andujar nos cuenta cómo en esta plaza abundaban las terrazas y era lugar de cita de señoritos tratantes y flamencos. Allí acudía la gitanería del barrio alto. Era una zona en donde se juntaban los amantes del flamenco como Antoñirri o El Gallina.

Es la Plaza del Sol un lugar de especial significación en la ciudad. Cuenta la tradición que aquí sufrió martirio y fue enterrado su patrón, San Eufrasio.

Alentados por las informaciones del profesor del Caño, el Concejo de Andujar solicitó al rey Felipe II las reliquias de San Eufrasio que se encontraban en el Monasterio gallego de Samos. En 1604, pasados unos años de la traslación de las reliquias a la ciudad, se declaró patrón de la diócesis de Jaén. Antonio Terrones de Robres publicó Vida, martyrio, translación y milagros de San Euphrasio obispo y patrón de Andújar. Origen, antigüedad y excelencias desta ciudad, privilegios de que goza y varones insignes en santidad, letras y armas que ha tenido, editado en Andújar, en 1657. El autor, Antonio Terrones de Robres, era natural de Andújar, regidor de la ciudad, falleció en 1660. Es un libro fundamental para el conocimiento de la historia local de Andújar. Se remonta a la época antigua y a la ciudad de Iliturgi, la que identifica con Andújar, aunque hoy día está fuera de duda que tal ubicación estaba en Maquiz (Mengíbar), lo que ya averiguó un historiador coetáneo del autor, como fue el padre Francisco de Torres.

Era ésta una de las puertas de la ciudad hacia Jaén; de ahí que muy cerca esté la calle Jaén con bellas casas señoriales como la de los Saéz de Tejada cuya portada se ajusta a modelos del siglo XVIII. Es esta la casa familiar de la escritora Francisca Saéz de Tejada, conocida como Gracián Quijano.

Gracián Quijano nació en Andujar en 1896 y murió en Madrid en 1974. Fecunda escritora, su obra narrativa , con tintes regionalistas recoge elementos de la narrativa de finales del siglo XX y comienzos del XX. Participó en los ambientes literarios de mediados de siglo XX en Madrid y dejó una gran diversidad de obras que han sido recopiladas por José Toral Peñaranda.

Dejamos a un lado la Corredera de Capuchinos en donde empezaremos nuestra tercera ruta y continuamos a la izquierda por la calle Veintidós de Julio, nombre que deriva de la fecha en que se firmaron las capitulaciones de Andújar en la Guerra de la Independencia. Desde aquí se continua hasta tomar la calle Ollerías, no sin antes detenerse en la Iglesia de las Madres Trinitarias, esquinada entre las calles Granados y los Hornos.

Y llegamos al Convento de las Madres Trinitarias. La presencia de las Madres Trinitarias Contemplativas en la ciudad se remonta a 1587, año en que fundan su casa, a extramuros, colindante con el convento de San Eufrasio, también de la Orden Trinitaria en su rama masculina. En los primeros años del siglo XVII obtiene el patronato de la Capilla mayor Martín de Valenzuela, Caballero Veinticuatro y capitán de la milicia local. Su escudo de armas se encuentra en el exterior de la misma. Del convento original poco queda por el paso de los años y las sucesivas remodelaciones. La iglesia conventual, muy austera, acorde con la norma del periodo, es de única nave con altares a lo largo de los muros. El templo guarda en su interior varias obras de interés como su retablo, de estilo barroco. En el coro se encuentra también la talla de la Virgen Prelada, probablemente del siglo XVIII. En el altar mayor destaca una talla de la Inmaculada del siglo XVII, y lienzos como La Trinidad y la Sagrada Familia, de la segunda mitad del siglo XVII, o El Calvario, de estilo barroco.

Una leyenda iliturgitana tiene asiento en este templo . Conviene al viajero saber que en este convento sucedió un suceso maravilloso. Sor Luía Yañez, abadesa de este convento a mediados del XVII vaticinó una epidemia que hubo en la ciudad en 1680 . Lo cuenta el vecino y regidor de la ciudad Pedro Soldado quien dice haber contemplado con la Madre mientras la procesión de la Limpia y Pura pasaba por la puerta de la Audiencia y cómo todos los que iban en el cortejo estaban como muertos, lo que creó un auténtico espanto en su alma. Al poco tiempo sucedió una epidemia que merced a las gestiones de Pedro Bernardo de Valenzuela logró que en Andujar no tuviera mucha incidencia pues, gracias a la visión, se pudo prevenir el contagio. Desde entonces la ciudad hace voto de asistir a la fiesta y procesión que cada 8 de Diciembre tiene lugar en esta iglesia y que en la actualidad la lleva a cabo la Cofradía de la Inmaculada.
La calle Ollerías

La calle Ollerías tiene tres tramos fundamentales. El primero de ellos llega hasta el cruce con el Peso de la Harina; el segundo hasta le cruce con Doce de Agosto y el tercero hasta la Perla y la Plaza de la Autonomía en done empieza la calle de San Francisco.

Es esta calle la más popular de Andujar y se le considera como la principal. Si nombre deriva del gremio de los olleros que aquí tenían. Esta calle que corría paralela a la muralla. En el primer tramo de calle encontramos varias casas unifamiliares de tradición andaluza, con patio interior. Es el caso de la casa de María Victoria Puig y José Moreno, la Casa de Alés (1936) La Casa Guerrero (1924), que es Hoy Casa de Ancianos de Cáritas Interparroquial. Esta casa fue mandada construir por Ildefonso Sánchez Guerrero con una fachada de ladrillo con homónimos en la arquitectura sevillana de la época. También encontramos en esta calle la Casa Suárez. Llegamos al Peso de la Harina en donde había otra puerta de la muralla.

Ya en el segundo tramo que recientemente ha sido habilitada como calle peatonal encontramos el Convento de San Juan de Dios. En 1563 Juan de Matienzo, prior de la parroquia de Santa María, hizo donación de su casa y bienes para la fundación del Hospital de la Caridad. En 1625 se hicieron cargo de este establecimiento de beneficencia pública los hermanos de San Juan de Dios, que desde 1618 se encontraban en la ciudad. En 1808 el General Dupònt lo habilitó como "Hospital de Sangre", mientras mantuvo ocupada la ciudad. Con la desamortización el edificio pasó por distintas suertes. Fue remodelado para que pudiera albergar el Colegio de Jerónimo de la Cal, donde se impartían clases de gramática castellana, latina, francesa, filosofía, botánica, religión y urbanidad. Algunos años después dejó de tener esta función y con ello comenzó su deterioro. En 1855 fue cedido a las Madres de los Desamparados para que albergaran en él a los ancianos necesitados. Su fundadora fue la madre Petra de San José,. Las Madres de los Desamparados regentan también lo que en su día fue el Asilo de Incurables de San Luis, que se encuentra unido al anterior edificio. Este asilo fue creado por la Condesa de Gracia Real.

La iglesia se encuentra dentro de la línea de las conventuales de la localidad y del barroco español. Destaca el Retablo Mayor, de estilo barroco, y en él la Virgen de las Angustias, probablemente de comienzos del siglo XVII, en la calle derecha del retablo la talla policromada de San Juan de Dios, y en la izquierda el arcángel San Miguel. De esta iglesia sale el Viernes santo la procesión de Nuestra Señora de las Angustias.

Un poco más al frente está la Capilla de la Virgen de la Cabeza. Existía en este lugar una modesta ermita dedicada a la patrona de Andújar, que sería sustituida por el templo neogótico en ladrillo que hoy vemos. Se construyó entre los años 1918 y 1921 por voluntad de Mª Angustias Pérez de Vargas y Pérez de Vargas, Marquesa de Santa Rita y Condesa de Gracia Real. Fue construida por D. José Corbella Pené. El interior es de una sola nave, articulada en tres tramos, cubiertos con la bóveda de ojiva, siendo la del segundo estrellada. De su interior destaca el retablo, que es de estilo gótico, y fue realizado en la Casa Gerique de Valencia, así como el zócalo en azulejo típico de la ciudad. Atienden el culto los PP. Trinitarios.

Cuando el Santo Reino de Jaén daba sus primeros pasos en virtud de la acción administrativa de Fernando III el Santo, ya estaban allí los trinitarios, en la persona del padre fray Bernardo de Aguilera, consejero del Monarca, debiendo tener en cuenta que con anterioridad habían venido los religiosos que acompañaron al rey Alfonso VIII, para asistir a las milicias en la célebre batalla de las Navas de Tolosa en 1212. En pocos años se establecieron definitivamente los trinitarios. La de Andújar, fundada por el propio rey San Fernando, en el año 1244. Andando el tiempo y llegados a los años de 1280, los trinitarios trasladaron su primitivo convento, situado en torno a la muralla, junto a la ermita de Santo Domingo, a la calle Serpiente, cercana a la parroquia Santa María, donde permanecieron, hasta que en el año 1575 se hicieron cargo de la nueva iglesia de San Eufrasio. Con la llegada del gobierno de Mendizábal, en 1835, los trinitarios perdieron toda posibilidad de continuidad. Volvieron a establecer de modo definitivo en 1930 en el Real Santuario de la Virgen de la Cabeza por deseo del obispo de Jaén, señor Basulto. Pasada la contienda española entre 1936 y 1937, los trinitarios se hicieron cargo nuevamente del Real Santuario, manteniéndose, al mismo tiempo, una representación de aquella comunidad en Andújar, asistiendo al culto de la capilla de Nuestra Señora de la Cabeza y regentando un incipiente colegio de enseñanza primaria. Creciendo el culto y desarrollándose la enseñanza, se independizaron de la comunidad de arriba para el mejor cumplimiento de sus objetivos, dentro del año 1974, levantándose un amplio y moderno colegio en los locales del antiguo palacio del Excelentísimo Señor Conde de la Quintería, don Rafael Pérez de Vargas.

Continua nuestro viaje, atravesando la calle Doce de Agosto hacia el tercer tramo de la calle Ollerías que también se ha habilitado para peatones. Es esta una zona comercial que desemboca en la Plaza de la Autonomía, conocida popularmente como La Perla, por el bar que se abría en este lugar. Antes de continuar por la calle de San Francisco, vemos a la derecha la Plaza de Abastos, una vez rebasada la Plaza Rivas Sabater, personaje a cuyo diseño se debe este Mercado de Abastos construido en el solar en donde estuvo el Convento e Iglesia de San Francisco.

La plaza de abastos fue obra de Pedro Rivas Ruiz construida sobre un solar de la familia Sabater que lo adquirió tras la desamortización de Mendizábal. En 1935 se hace el primer proyecto, aunque la obra definitiva no se termina hasta una vez acabada la Guerra Civil con planos de Rivas y Amat.

Seguimos por la calle San Francisco, una de las más comerciales de la ciudad. En esta calle se pueden contemplar bellas fachadas como la de Casa Corpas y la Casa Espejo construida en 1935 sobre planos de Aníbal González. Y de nuevo llegamos a la Plaza Vieja

Esta artesanía, venida a menos con la industrialización, ha dejado su nombre a una de las calles del casco viejo de la ciudad medieval, la calle Talabarteros. La labor del artesano consiste en fabricar a mano aparejos para los arreos necesarios para montar y equipar los equinos -caballar, mular y asnal- que han estado muy arraigados a esta tierra como animal de trabajo, transporte y ocio. "El aparejo" está formado por una seria de piezas que forman una compleja vestidura como el albardón, enjalma, ataharre, ropón, mandil, cincha, sobrejalma, alforjas y jáquima. La materia prima es la piel -cuero- la lona, el estambre, la guita, paja de centeno o de cebada y el esparto. La albarda es un aparejo más simple relacionado con su función de trabajo animal, estando formada por el ataharre, cincha, cordeles y manto de esparto. El talabarte es el cinturón de cuero del que cuelgan unos tiros para el sable o espada, nombre que generalizó todo tipo de correajes.

para tomar a la izquierda, pasada la fachada de la Casa Bellido construida en 1930, allegamos a la calle Calancha en donde se sitúa el Museo de Artes Plásticas de Antonio González Orea en la antigua Iglesia del Convento de las Madres Capuchinas.
Por las Capuchinas y San Bartolomé

Las Madres Capuchinas se instalaron en Andújar en el año 1682. Las fundadoras procedían de Córdoba y, probablemente, la causa de su llegada está íntimamente ligada a la existencia en la ciudad de la rama masculina de la Orden. Se establecieron en este lugar en los últimos años del siglo XVIII. En un principio estuvo bajo el patronazgo del Ayuntamiento, pasando más tarde a Juan Moreno Ponce de León. Con el traslado de las Madres Capuchinas sobre 1982 a su casa conventual de Córdoba, todos los objetos sagrados, reliquias, retablo de la iglesia y demás elementos artísticos salieron de la ciudad. La iglesia, restaurada por la Escuela Taller, alberga actualmente el Museo de Artes Plásticas

Antonio González Orea, escultor andujareño con una amplia obla diseminada en muchos lugares de la geografía nacional. Artista con profunda religiosidad, destaca entre sus obras el "Monumento a la Batalla de las Navas de Tolosa" en La Carolina.

Y de aquí tomamos la calle Jesús María que nos lleva al Altozano de la Victoria. Antes encontramos el Cuadro de la Virgen. Se trata de una capillita al aire libre construida en 1610 por el maestro Rafael Pérez de Ortega y reedificada en 1856 para albergar un cuadro con el tema de la Virgen de la Cabeza. En la actualidad el cuadro procede de la Parroquia de Santa María, por la destrucción del original debido a un incendio. La capilla hoy día está plenamente integrada en la ciudad, pero cuando se instaló, en los primeros años del siglo XVII, marcaba el límite. En ella se iniciaba el Camino Viejo, hacia la Sierra y el Santuario. Es por eso un enclave con solera que, con la tradicional salve, encamina hacia el cerro a peregrinos y romeros.

Desde aquí parten los romeros hasta el santuario por el llamado "Camino Viejo". Tras el paso por La Pontanilla, San Amancio, Los Cerrillos, San Ginés, la cuesta el Madroño, el Puente, Lugar Nuevo y Los Caracolillo, se llega hasta el Santuario de la patrona de Andujar y de Jaén. La calle que sale de aquí, llamada Carrera de la Virgen, es escenario de la salida y entrada de la cofradía Matriz en su camino al cerro en romería, ofreciendo un castizo sabor en las fiestas de finales de abril

Y llegamos al Convento de las Madres Mínimas. Debe su nombre al convento de monjas de Jesús María, de la Orden de San Francisco de Paula, que en él existe. Su fundación se hace en 1495, el día de San Bernabé, con el título de Santa Elena. El convento fue muy maltratado durante la Guerra Civil, y sufrió una nefasta reconstrucción por Regiones Devastadas. Su interés radica en la sobriedad de su proyecto, que hace poca concesión al ornato para centrarse en lo puramente constructivo. La austeridad de sus elementos se ve acompañada por la sencillez de los materiales que lo conforman: el ladrillo, el mampuesto encalado y la rejería. La puerta conventual presenta arco de medio punto entre pilastras y entablamento sobre el que se encuentra el escudo de la Orden. Más interés presenta la puerta de la iglesia conventual, que presenta gran similitud con la del palacio renacentista de los Segundos de Cárdenas. La iglesia es de una sola nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos. La Capilla mayor, algo más elevada que el resto del templo, se une a éste mediante un arco de medio punto y se encuentra cubierta con un bello artesonado mudéjar. Alberga la capilla un crucificado del siglo XVII, de estilo barroco, procedente de Écija, y un lienzo de la primera mitad del siglo XVII en el que se representa al fundador de la Orden.

Un poco más adelante se llega al Altozano de la Victoria en donde estuvo situado el Convento de los Frailes Mínimos, desamortizado en el siglo XIX.. Siguiendo a la izquierda por la calle Vendederas y abandonando la calle Ancha, dejamos una parte de esta barriada de San Bartolomé, una barriada típicamente andujareña.

Y llegamos de nuevo a la Plaza Vieja para, inmediatamente torcer a la derecha hacia la Corredera de San Bartolomé en donde se levantas casas señoriales de gran esplendor tales como Casa Casuso (1927) con fachada de ladrillo rojo combinado con encalado tipico y que fue afamada fonda La casa fue diseñada por Luis Berges. También la Casa Rueda (1924) y la Casa Aldehuela, rebasado el templo parroquial de San Bartolomé

Luis Aldehuela Gómez, pintor de la sierra, magnifico retratista y un magnífico cronista pictórico de Sierra Morena.

Iglesia de San Bartolomé es la primera parroquia construida a extramuros, de las cinco que hubo en Andújar en la Edad Media, es la de San Bartolomé, de fundación más tardía, pues debe remontarse a finales del siglo XIV o primeros años del XV. El proyecto original se concibió en estilo gótico, con planta organizada en tres naves, articuladas en cinco tramos.

La remodelación de mayor envergadura se realizó en el siglo XVI y fue obra de la familia Castillo. A Francisco del Castillo el Viejo se le debe la Puerta de la Sacristía, tránsito del Gótico Tardío al Renacimiento. Y a Francisco del Castillo el Joven se le debe la sustitución de las primitivas bóvedas de crucería del transepto, así como la del segundo tramo de la nave central, por otras de sensibilidad manierista. A él se debe también la traza de la actual capilla Mayor, que es de planta cuadrada y testero plano, cubierta por bóveda vaída decorada con casetones irregulares de estilo manierista. La torre inconclusa nos recuerda a la de San Miguel y su autoría se le atribuye a Francisco del Castillo el Joven. Otras obras sufriría el templo en el siglo XVIII, pero de menor envergadura; consecuencia de ello es la bella capilla Sacramental o del Sagrado Corazón de Jesús, que se encuentra en el segundo tramo de la Epístola. Cabe destacar el retablo del infierno del escultor Palma Burgos y la reja plateresca que cierra la capilla que actúa como Bautismal.

Gran importancia tuvo en esta parroquia la familia Terrones. Juan del Caño( 1521-1538 fue canónigo de León y Salamanca. Francisco terrones (1551-1613) fue predicador de Felipe II y Obispo de León. Construyó la capilla Mayor y está enterrado en ella. También hay que hablar de Terrones Robles, erudito del siglo XVII.
De vuelta ya por las Vistillas

Pasada la Corredera de San Bartolomé llegamos a Las Vistillas, un amplio paseo que en otros años fue lugar de recreo de los iliturgitanos. En la actualidad este espacio presenta bellas vistas a la vega.. A la izquierda se llega hasta el Paseo de Colón. En este itinerario se puede observar el templete de música (1924), las farolas artísticas(1925) el Pabellón Municipal ( 1926), el Pabellón de la Sociedad Benéfica de San Vicente de Paul (1931) y la caseta del Casino Iliturgitano. Sobre la Fuente de las Vistilla, al inicio de Colón y en una bella rotonda que da acceso a la ciudad desde el Puente se ha colocado el Monumento del VII Centenario, ideado en principio para ser instalado en el Altozano de la Victoria fue realizado por Cruz Muñoz con motivo de la celebración entre 1927 y 1928 de los actos conmemorativos del VII Centenario de la Aparición de la Virgen de la Cabeza.

A la derecha de esta fuente encontramos el Puente Romano. Tradicionalmente se viene diciendo que es un puente romano, incluso se lo adjudican al Emperador Trajano. Hoy día y según recientes estudios no podemos afirmarlo con rotundidad, aunque su origen pueda estar fundamentado en la ingeniería romana. Los motivos que lo alejan de los siglos primeros de nuestra era pueden ser, primero, el no coincidir con las vías romanas y, segundo, que en su parte más antigua se aprecian diferentes huellas de canteros medievales.

Sí podemos afirmar que es un magnífico puente de piedra con dos grandes remodelaciones en su larga vida, una en el siglo XV y otra en el siglo XIX, y que en la actualidad se compone de doce ojos de arco de medio punto más dos arcos escarzanos; estos últimos sustituyeron a cinco de los originales, derrumbados por la tendencia de ir las aguas hacia la margen izquierda y ser ahí la fuerza erosiva mayor.

Dejando a un lado, ala izquierda los Jardines de Colon y la Fuente Sorda y a la derecha modernos polígonos industriales, siguiendo el trazado de la antigua carretera general Madrid-Cádiz se llega, dejando a mano derecha el edificio de los Bomberos y el acceso a la moderna autovía, hasta La Silera, una acceso tradicional a la ciudad, con jardines y trozos de muralla que nos conducen de nuevo hasta la Plaza del Sol en donde iniciábamos esta segunda ruta. Aquí comenzamos, por la corredera Capuchinos nuestra tercera ruta.

Ruta Primera: En el casco viejo e interior de la muralla

Plaza de Santa María- Altozano Serrano Plato, Altozano de Santa Ana, Altozano del Alcázar, Fuente Sorda, Aduana, Altozano Compostela, Altozano del Convento, Iglesia de Santiago, Calle Santa Clara, Vistillas, Doctor Fleming, Altozano Santo Domingo, Santa Isabel, Tiradores, Plaza Vieja, Santa Marina, Doce de Agosto, Iglesia de Santa Marina, calle de Santa Marina, Mezquita Calle, Alhóndiga, Serpiente, República Argentina y Mercado.

El viajero puede iniciar su paseo por la ciudad en la misma puerta de la Oficina de Turismo, situada al pie de la Torre del Reloj. En esta oficina encontrará material suficiente para la aventura viajera que le espera por las calles y el alma de Andújar; una aventura cargada de arte, historia, religiosidad, naturaleza, costumbrismo, gastronomía y todo un rico conjunto de elementos que confieren a esta ciudad un carácter propio que se ha ido amansando a lo largo de la historia merced a su situación estratégica. Comenzamos en la Plaza de Santa María, situada en el corazón mismo del viejo recinto amurallado en donde se levanta como enhiesta mole de piedra el templo que le da nombre, La Parroquia de Santa María la Mayor, frente al edificio de la actual Casa de la Cultura que fue La Alhóndiga, y la cercana Casa del Concejo de la que solo queda la portada. En esta Plaza se ha dado cita la historia con un rico devenir de acontecimientos oteados por la Torre Mudéjar que le da una rancia prestancia. En un lateral de la Plaza, en lo que hoy es un conjunto de pisos encalados, con patio precedente, se levantaba la antigua Capilla de la Aurora, al inicio de la Calle de la Feria, cordón umbilical con la Plaza del Mercado en donde está el actual Ayuntamiento y que será el inicio de la segunda ruta de nuestro viaje. En esta primera ruta destacan silenciosos rincones, altozanos que se abren a cada paso, calles estrechas propias de una zona en la que se ubicó la Judería, viejos templos, ermitas, oratorios, casas palaciegas, fachadas blasonadas. Las viejas leyendas se dan cita con los legados históricos y un aire de nostalgia se instala en este espacio que ha sufrido grandes atentados arquitectónicos, expolios históricos y un cambio de diseño arbitrario que ha dado al traste con la vieja estructura urbana que en este promontorio se asentó. Es en esta zona en donde se han encontrado los restos más antiguos de la población que actualmente se conoce Andujar y que empezó a crecer, una vez abandonada la viaje a Isturgi, junto al Guadalquivir.

En el centro de la Plaza de Santa María, una escultura en bronce, obra de Manuel López, ofrece una representación alegórica del teatro puesto que este espacio urbano fue escenario de muchas representaciones teatrales y festivas de diversa índole.

En la actualidad la tradición del teatro en Andujar viene manteniéndose gracias al Grupo de Teatro Clásico Dionisos que, liderado por el profesor Francisco Palencia y que comenzó su andadura en 1981 en el seno del I.E.S. "Nuestra Señora de la Cabeza" Al objetivo fundacional del grupo que fue la puesta en escena de obras clásicas, añadiéndose posteriormente de forma paralela la representación de obras modernas. Este grupo que ha preparado un buen numero de obras, ha representado a la ciudad en muchos escenarios del país. La plaza fue escenario de muchas representaciones teatrales en la Edad Media y Moderna coincidiendo con las fiestas barrocas de la ciudad como ha estudiado el profesor Enrique Gómez Martínez. También en esta plaza tuvieron lugar diversos festejos taurinos.

La Parroquia de Santa María la Mayor, construida supuestamente sobre una vieja mezquita con la llegada de las tropas castellano-leonesas en 1225, se fue edificando en un largo periodo de tiempo desde el siglo XIII hasta la primera mitad del siglo XVII, como muestra la mezcla de estilos de su interior dividido en tres naves coronadas por bóvedas renacentistas, ensayos italianizantes con vestigios del primitivo gótico en la vieja cabecera trasladada a mediados del siglo XVI. Atrás quedaron los retablos de Sebastián Solís destruidos en la Guerra Civil con afamadas pinturas en el retablo de su Capilla Mayor, un bello grupo escultórico de Jacobo Florentino, amén de un rico ajuar litúrgico y orfebre que feneció entre las llamas iconoclastas. Trazas vandelvirianas se mezclan con nuevas formas de Francisco del Castillo "El Mozo", ofreciendo un conjunto armonioso rematado por la bóveda de Blas de Ledesma en la Capilla Mayor que fuera construida a instancias del Presidente de la Chancillería de Granada, Antonio Sirvente de Cárdenas.

En Santa María la historia corre paralela con el arte sustraído, aunque perduran retazos de antaño, algunos de ellos recogidos de las extintas parroquias de Santiago y Santa Marina como son el grupo escultórico de "Santa Ana, la Virgen y el Niño" de Barbalimpia, el "Cristo amarrado a la Columna" probablemente de Reolid y una bella rejería del XVI. Entre todas las obras destaca "La Oración del Huerto" del Greco y La Inmaculada de Giuseppe Cesari, El Caballero de Arpino. Guarda este templo en su interior el manuscrito "Dichos de Luz y Amor" de San Juan de la Cruz que le confiere a este rincón andujareño un halo místico de alta envergadura.

En el calendario festivo, este templo tiene particular significación en Semana Santa. En la mañana del Domingo de Ramos, sale la procesión del Señor de la Paz entrando en Jerusalén, en la noche del Martes Santo, lo hace el Vía Crucis de Penitencia con el Señor de la Providencia; en la tarde de Jueves Santo será la procesión del Señor de la Paciencia y Nuestra Señora del Rosario. Ya entrada la noche hace estación de Penitencia la Cofradía de la Esperaza, el Señor Caído, y el Señor de la Providencia. El Corpus también sale de esta parroquia recorriendo las calles de la ciudad. Antaño esta procesión iba acompañada por badas de música y grupos de danzarines. En el mes de Octubre desde aquí sale el Rosario de la Aurora y ya en Noviembre la Cofradía de Santa Cecilia procesiona a la patrona de los músicos. Un ciclo festivo cargado de interés sobretodo en la Semana Santa iliturgitana.

La Casa de la Cultura, al comienzo de las calles El Príncipe y entre la calle del Carmen. En este edificio remozado totalmente estuvo situada La Alhóndiga en los siglos XIX y XX. En 1925 fue Arresto Municipal y en los años veinte se instaló aquí el Cuartel de la Guardia Civil hasta los años setenta que se convirtió en Biblioteca Municipal y Casa de la Cultura. Una placa en su fachada recuerda la importancia de Andujar en la guerra contra Napoleón. Dice la placa: "En Ayuntamiento de Andujar en conmemoración del 160 aniversario dela Junta Central Suprema de Andalucía. 1835-1995"

Junto a este edificio encontramos una portada de finales del siglo XV y que daba acceso a la Casa del Cabildo. Hasta su construcción, el Concejo se reunía en la Iglesia de Santa María, pero los Reyes Católicos dispusieron que en todas las ciudades hubiera una Casa del Concejo y aquí estuvo hasta que en 1791 el Cabildo se trasladó al actual Ayuntamiento siendo adquirido este edificio por la familia Albarracín. Los escudos desparecieron entonces.

La Torre del Reloj fue construida en 1534 como indica la inscripción que hay en ella. Junto a la inscripción, el escudo de Carlos I, símbolo de la fidelidad de la ciudad a la corona en la Guerra contra los Comuneros de Castilla. El reloj de sol fue el que le dio nombre a la torre. Muy cerca de esta torre estaba la Capilla de la Aurora. Construida en 1768 sobre los muros de Las Pescaderías , en la segunda mitad del siglo XX se convirtió en edificio de pisos moderno.

Desde la puerta sur de la iglesia, siguiendo el edificio del templo llegamos al Altozano Serrano Plato. La pequeña Capilla del Cristo de la Agonía, de moderna factura neogótica de la primera mitad del siglo XX, está adosada al templo. Esta Capilla fue construida entre los años 1923 y 1925 por Rafael Pérez de Vargas y Quero y María Elvira Pérez de Vargas, Condes de la Quintería y Agramonte, para ser enterrados en ella. Es de una sola nave con dos tramos cubiertos con bóvedas nervadas. En los pies el coro alto. La cabecera está decorada por cinco ventanales con vidrieras realizadas por la Sociedad Anónima Maumé-Jean Hermanos de París-Madrid-Hendaya-San Sebastián. En la fachada de esta capilla que se ha cerrado con una verja, un azulejo, obra de Manuel Medina, recoge las fechas en que la patrona de la ciudad y de la diócesis de Jaén, la Virgen de la Cabeza, se desplazó a esta Parroquia durante el siglo XX con motivo que se indican en el azulejo.

Es costumbre que la imagen de la Virgen de la Cabeza que se venera en Sierra Morena y que es patrona de Andujar desde 1909 y de la diócesis de Jaén desde 1960, sea recibida en esta Parroquia cada vez que es trasladada ala ciudad. Durante el siglo XX la imagen ha venido en varias ellas, recogidas en la placa conmemorativa, han supuesto un acontecimiento festivo importante en la ciudad. Cuenta la leyenda que, cuando la imagen se apareció en la noche del 11 al 12 de agosto de 1227 al pastor de Colomera, Juan de Rivas, el concejo, clero y gentes principales de la ciudad decidieron trasladarla al templo de Santa María, desde donde desparecía con el natural asombro de los vecinos para aparecer milagrosamente de nuevo en su Santuario, hecho éste que fue interpretado como un deseo de la Virgen de que se le construyera una ermita en lo mas alto de la Sierra en el lugar en donde se apreció al pastor. La relación legendaria de la imagen con esta parroquia es la que hace que cada vez que la imagen es trasladada a la ciudad se haga a este templo.

Junto a esta capilla y haciendo esquina en nuestro camino está la fachada de lo que fue el Palacio de Francisco Sirviente de Mieres, del que solo se conserva esta fachada blasonada y que data del siglo XVII.

Al torcer la esquina llegamos al Altozano de Santa Ana en donde se sitúa el Palacio de los Cárdenas, actual Palacio de Justicia y que ocupa una gran parte de la plaza. En el solar en donde hoy está el palacio se levantó en 1545 el primer Convento de San Francisco de Asís. El Palacio fue levantado por Gome de Cárdenas en el siglo XVII. En 1708 pasó a ser el Palacio de los Condes de la Quintería y sería en 1970 cuando se destinó para uso de la Administración de Justicia. Tiene una fachada renacentista con ciertas referencias barrocas. En el siglo XVIII se le incorporó a este edificio una torre mirador con arcos. Junto al palacio está la Capilla de Santa Ana, convertida hoy en archivo y que se comunica con el interior.

Frente a este edificio nos encontramos con la Administración de Hacienda en lo que era la Casa Palacio de los Segundo de Cárdenas que ocupaba toda la manzana. Sin embargo hay que advertir que esta fachada que se contempla y por donde se accede al edificio no es de este palacio sino que procede del Palacio de los Pérez de Vargas y Gormaz que situado en la Plaza del Castillo y que en los años setenta, desapareció de su emplazamiento original siendo trasladada hasta aquí la portada que ahora contemplamos. Este palacio desaparecido se le conocía también como la Casa de las Argollas. Es una fachada de los comienzos del siglo XVII, pero insistimos que este edificio era la casa de los Segundo de Cárdenas, construida en la segunda mitad del siglo XVI y remodelada en el XVIII. Durante mucho tiempo fue Cuartel de Caballería y acabó siendo casa de vecinos hasta que en 1985 se cedió para edifico de Hacienda. La portada que se ve en un lateral es original y está construida en piedra.

En vez de continuar por la parte derecha, es mejor bajar hacia el Altozano del Alcázar, lugar en donde se abría una puerta del recinto amurallado. Hoy se le conoce como Altozano Deán Pérez de Vargas. A finales del siglo XIX se derribó la puerta de la muralla almohade y se ensanchó este espacio que se abre delante de las denominadas Casas de Quero en donde estuvo el Colegio de San José en cuyo patio se ha descubierto recientemente el resto de otro torreón de factura árabe de la antigua muralla. Frente a este edificio se han encontrado restos arqueológicos que nos dan noticia del recinto amurallado. Junto a él está la Fuente Sorda. El torreón almohade denominado Fuente Sorda por las aguas que salen como un venero a sus pies, fue forrado con sillería, gracias a lo cual hoy se mantiene. En el siglo XVI se esculpió en ella el escudo de la ciudad que ha evolucionado posteriormente. Frente a la Fuente Sorda encontramos la Casa Barranco, construida en 1924 por Manuel Barranco Garrido y que es una muestra de la edicilia de comienzos del siglo XX, con una gran simplicidad destacando la forma de salvar el desnivel.
Subimos un poco, desandando sobre nuestros pasos, dejando a un lado la calle Las Parras y la calle de Las Marías y nos adentramos en el Altozano de Santiago, presidido por el templo que le da nombre y que fue uno de los templos fernandinos. A esta plaza da una de las fachadas del templo muy similar a la que posteriormente veremos en la Parroquia de San Miguel. En este altozano se celebraron festejos taurinos y en él se han encontrado los restos arqueológicos más antiguos de la ciudad en un moderno edificio de pisos construido recientemente.

Rodeando el templo y en el Altozano del Convento se abre la puerta principal de este edificio dedicado actualmente a actividades de la Iglesia Católica sin que se celebre culto en él. La Iglesia de Santiago tiene una cabecera gótica. En el lado del evangelio se abre una capilla dedicada al Señor de la Columna, una talla que se encuentra en la actualidad en la parroquia de Santa María y que está atribuida a Reolid. Un bello camarín servía para guardar esta imagen a la que los vecinos de Andújar guardaban gran devoción, llamándole el Señor de las Aguas por ser sacado en procesión en años de pertinaz sequía. El camarín tiene una cubierta de media naranja sobre pechinas, destacando por su exuberancia ornamental de motivos de yesería de influencia cordobesa y en la misma corriente del camarín del Señor del Llano en Baños de la Encina y del Santuario de Zocueca en Bailén. El camarín se construyó en 1733. Aquí estuvo también el grupo escultórico de Santa Ana, la Virgen y el Niño que se conserva en Santa María. Fue suprimida como parroquia en 1843 y paso a ser en 1896 convento de las Siervas de María, orden dedicada al cuidado de enfermos e impedidos. En la actualidad y tras la venta del solar en donde estuvo el convento y la casa parroquial de Santa María, ha quedado adosada a un moderno edificio de viviendas.

En esta barriada es costumbre que se celebren, cuando llega el mes de Mayo, las Cruces de Mayo que modernamente han sido revitalizadas pro el C. P. San Bartolomé y que eran de gran tradición en la ciudad. Las Hermandades y Cofradías son las encargadas de su adorno. En los últimos años es esta una de las fiestas más vistosas d e la ciudad y la mayoría de ellas, se levantan en esta zona conocida como el Casco Antiguo.

Enfrente de la Iglesia de Santiago está la fachada de la Casa de los Pérez de Vargas que da acceso a un solar derruido en el que se van a iniciar la construcción de viviendas particulares. Desde aquí y dejando a la derecha la calle Fernando Quero bajamos hasta Las Vistillas por la calle Santa Clara en donde, en la parte baja de la izquierda, estuvo situado el convento que da nombre a esta calle que mandara abrir el Condestable Iranzo en el siglo XV.

A llegar al Paseo de las Vistillas, desde donde se abre una amplia panorámica de la zona de la vega, tomamos la calle que sube a la derecha, junto a la línea imaginaria de lo que fue el antiguo recinto amurallado. A este lugar volveremos en la última de las rutas que presentamos. Aquí podemos ver otro trozo de la muralla almohade, concretamente un torreón que recibe el nombre de Tavira, por la calle adyacente. Tomamos la primera calle que hay a la derecha, frente a donde estuvo la Puerta de Córdoba, derribada en 1962 y que se llama Doctor Fleming. Esta calle, bulliciosa en sus años por ser una de las entradas a la ciudad, nos va reintegrando al centro del casco urbano. Llegamos al Altozano de Santo Domingo, un rincón especialmente andujareño en donde se levanta el Hospital y el antiguo Colegio de los Jesuitas. Esta calle y en este altozano fue antaño un lugar de paso con variedad de establecimientos públicos de hostelería y repostería así como parada de carruajes y pasajeros. En Andujar, ciudad de paso por muchos conceptos, fueron frecuentes las fondas y posadas, al igual que hoy son los hoteles de moderna factura. En esta zona había varias pensiones con la Fonda Jiménez o la casa de Teresa Dueñas, conocida como La Rusa por estar casada con un ruso. Este espacio fue lugar de tránsito y de entrada a la ciudad iniciándose aquí el itinerario comercial con paradas de taxis y de autobuses. En la actualidad se levanta aquí el edificio del Ambulatorio dela Seguridad social.

En este altozano está la Peña Flamenca Los Romeros, colectivo que intenta mantener la afición por el cante flamenco en la ciudad. Figura destacada del flamenco es Rafael Romero "El Gallina". Nacido en 1910 y fallecido en 1991 , está enterrado en Madrid tras una dilatada vida artística, siendo uno de los mayores artsitas flamencos de todos los tiempos. De la mano de Bernardo Estepa sabemos de la afición al cante de gentes como Antonio Moreno Antoñirri, La Pantoja y la Matotos; . Esta peña flamenca organiza varios festivales flamencos y un acto denominado Gazpacho Andaluz en los meses de estío. Coincidiendo con la Candelaria esta Peña realiza una gran hoguera a las puertas de la sede en el Altozano de Santo Domingo, al igual que se realizan en otros rincones de Andujar en una fiesta de luz que en los últimos años está experimentando un gran auge.

El Hospital Municipal se levanta en este altozano como un edificio de cierta prestancia que domina el espacio. Sobre unos terrenos cedidos por Francisco Pérez de Vargas en su testamento de 1606 y junto a la antigua ermita de Santo Domingo que da nombre al altozano, se levantó en 1617, tras largas peripecias y trabas, un Colegio siguiendo las modernas orientaciones de la Compañía de Jesús. Este Colegio desapareció con la expulsión de los Jesuitas en 1765. En el siglo XIX el edificio se dedicó a Hospital Municipal. Junto al él encontramos su capilla adosada con puerta principal a la calle de Santa Isabel. De esta capilla sale en la tarde de Jueves Santo la procesión de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Nuestra Señora del Buen Remedio, una cofradía que ha marcado un carácter peculiar a la Semana Santa de Andujar con un estilo propio. Tomando la calle Santa Isabel, llegamos hasta la calle Tiradores, calle por la que iba la muralla almohade y que desemboca, a la derecha, con la Plaza Vieja. En la esquina de Santa Isabel y Tiradores se levanta la actual sede de la Escuela Taller creada en 1988 habiendo desarrollado una ingente labor en la recuperación del patrimonio, en lo que fue la Casa Cuna creada por Juan Cacho de Santillana y en donde hay una placa que recuerda el nacimiento en este edificio del ilustre literato Manuel Montero Moya.

Manuel María Montero Moya (1826-1914) fue escritor y poeta. Diputado a Cortes, desempeñó su labor literaria en Jaén. Su dilatada vida como pedagogo y escritor ha quedado en los anales de la historia de Jaén

La Plaza Vieja o Plaza de Mestanza servía de nexo entre el interior de la zona amurallada y la barriada de San Bartolomé que se fue edificando como ensanche de la ciudad tras el auge poblacional. Recientemente se ha instalado una moderna escultura de la la gubia de Manuel Fuentes del Olmo dedicada a Romeo y Julieta.

Manuel Fuentes del Olmo, escultor que tiene gran habilidad en el uso del hormigón, el vidrio y el hierro, posee un amplio currículo en varios edificios de Andalucía

En la actual Sala Tívoli se encontraba el Castillo como era conocido el alcázar árabe. En 1932 se ordenó su derribo quedando una estructura moderna. Junto a este edificio se encuentran tres casas símbolo de una arquitectura regionalista peculiar como es la Casa Lara construida en 1933 por José Corbella, la Casa de Gisbert de los años cincuenta y la Casa Elías que es un proyecto de 1916. La Plaza Vieja, la calle Isidoro Miñón y la calle del Castillo, junto al altozano Arco Chico, son espacios abiertos que dieron como resultado el cambio urbanístico que se operó en esta zona a mediados del siglo XX en lo que fue una de las decisiones urbanísticas más importantes, pero también más criticadas en la ciudad a lo largo del pasado siglo.
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La Sala Tivoli se abre en 1934 tras una solicitud de derribo a su propietario Bonoso Lara construyéndose en este espacio una sala para actos masivos, una casa particular y el Casino Iiturgitano. Atrás quedaron las viejas piedras de la alcazaba andujareña cargadas de historia y de leyendas, como es el caso de la leyenda de Egilona en tiempos de la llegada a la ciudad de las huestes musulmanas, una leyenda que guarda semejanza con otras de la época en otros lugares fronterizos. Fue esta la alcazaba de la que fue alcaide Pedro de Escavias, poeta y militar, cuya ascendencia llegó a Andujar con la conquista del siglo XIII. Amigo del Condestable Iranzo fue autor de la obra "Repertorio de Príncipes" e incluso se le cree autor de la "Crónica del Condestable". a casa de Pedro de Escavias, lugar en donde pernoctara la Reina Isabel de Castilla. Aauí quedaron colgadas para la historia muchas efemérides que concluyeron en uno de los actos más irresponsables realizados contra el patrimonio histórico-artístico en esta ciudad. Frente a este edificio estaba el Hostal Alcazaba inaugurada en 1945 en donde estuvo la Posada del Rastro.
Rebasando la Plaza Vieja nos vamos a la derecha hacia la calle Isidoro Miñón en donde estuvo situado el Palacio antes descrito y que está en el Altozano de Santa Ana, actual edificio de Hacienda y que nos adentra en la zona de la Judería. Frente a la Sala Tivoli y por los muros de la Casa Elías se toma la estrecha calle de Santa Marina que nos conduce hasta la calle Doce de Agosto en donde encontramos la Iglesia de Santa Marina. Fue otra de las parroquias fernandinas desamortizada en 1843 aunque permaneció abierta al culto como iglesia auxiliar hasta que un reciente convenio entre el Ayuntamiento y el Obispado la dio al municipio para la celebración de actos culturales. Este templo originalmente de estructura gótica tuvo una gran remodelación en 1646.Las obras llevadas a cabo por Juan de Aranda y Salazar. Existe la opinión, no documentada, de que aquí hubo una mezquita. Una vez conquistada la ciudad por Fernando III fue convertida en templo cristiano y Rodrigo Jiménez de Navarra ofició la primera misa. Fue parroquia hasta el año 1843; no obstante siguió abierta al culto hasta fechas no muy lejanas.

Es un templo de tres naves articuladas en cuatro tramos. El primero conserva su primitiva bóveda de crucería, no así los tres restantes, que son de cañón, decorados con lunetos cuyas aristas se rematan con cenefa. Entre los lunetos de cada tramo, una estrella de ocho puntas. Su capilla mayor se remodeló en el siglo XVII. Es de planta cuadrada cubierta con bóveda de media naranja sobre pechinas, en las que se encuentran los escudos con el linaje de Pedro y Luis Pérez de Vargas y Palomino. Sus dos portadas son de gran simplicidad, siendo la de los pies de estilo barroco, presentando una mayor monumentalidad. Albergaba el templo una virgen del Carmen y un Cristo de las Batallas, que fue traído a la ciudad por Fernando III y estuvo expuesto en el lado de la Epístola, en la capilla mayor.

Rodeando la Iglesia, por la Accesoria de Santa Marina a la espalda del edificio del Ambulatorio de la Seguridad Social, tomamos la calle Mezquita hasta desembocar en la calle Alhóndiga, una estrecha vía en donde se levanta una hornacina dedicada al Cristo de la Providencia, de gran devoción en la ciudad.

Una hornacina cobija al Cristo de la Providencia, de gran devoción en la ciudad. Sobre él se recoge una leyenda según la cual este Cristo amparaba a los que le imploraban con devoción, salvándoles milagrosamente la vida, siendo actualmente un lugar de religiosidad popular y de culto público.

Esta calle Alhóndiga en donde se encuentran los modernos baños de árabes "El pequeño Hamman" en un entorno peculiar y con una decoración de la época, es un lugar singular para contemplar la procesión del Corpus antes de entrar en el templo parroquial cercano.

Desde aquí se puede volver a la Plaza de Santa María tomando la misma calle Alhóndiga o dando un giro a la izquierda por la calle Serpiente y el Carmen, dos calles de rancio sabor en este barrio de Andujar. En la calle Serpiente en donde se mezclan agradables olores típicamente iliturgitanos procedentes de la repostería y la gastronomía, se recoge una vieja leyenda hundida en el alma de la ciudad.

En la plaza de Santa María acabamos esta primera ruta que nos ha llevado por el barrio más antiguo de la ciudad en donde se pueden probar algunas viandas típicas de Andujar en sus tabernas.

Tiene Andujar una geografía tabernaria digna de todo encomio. Juan Vicente Córcoles de la Vega ha estudiado profundamente este ambiente festivo que ofrecen las tabernas de Andujar, algunas de ellas de gran tradición en la ciudad y que recogemos aquí a modo de inventario: Bar de las Papas en la calle Colladas, El Bubi en la Corredera de San Bartolomé, El Andujita en la Plaza del Castillo, Paco Clemente en la Carrera de la Virgen, en San Francisco el Bar Bonoso, el Bar Bolero y la Perla. Manolillo Alvarez en la calle San Antonio y la calle Larga. La Tíia Isabelica en la calle Vendederas. El Bar Andres en la calle Ollerias o el Bar Silvano. El Bar Larita en Doctor Montoro. El Perdio en el Peso de la Harina; Pepino en 22 de Julio; Madrid Sevilla en Plaza del Sol, regentado por Manolillo Meriendas. El Quini en la misma plaza El Avenida en la Corredera, El Choto El Barrios El Turis....Un mesón recoge en la actualidad el rancio abolengo de las tabernas dr Andújar. Es el Mesón de Ana "las Perolas"

Y en estas calles nos adentramos en la Andújar de los "revueltos" de huevos con espárragos, de ajetes, de setas, de habas, de los "espárragos esparragaos" cogidos entre los trigales, de entre los pedregales de la sierra. Desde Octubre la "carne de monte" de ciervo, gamo o jabalí mandará en la despensa que estará salpicada de tinajas llenas de "aceitunas aliñadas" para abrir boca antes de las comidas. La "cocina de Berenjenas" marcará otro ritual, otro plato ancestral, como las "perdices, codornices, zorzales en escabeche o al vinagrillo". La Andújar del cerdo, la de la matanza de invierno que acredita más como cristiano viejo, los flamenquines, el bacalao ajoarriero. De la mano del erudito local Juan Vicente Córcoles nos adentramos en los platos de la ciudad, en sus tabernas y productor típicos. El ajoblanco, el salmorejo,las migas con torreznos, los pestiños, las aldas al horno y el aceite de estas tierras. Rica gastronomía, una geografía tabernaria cargada de encanto. Muchos lugares para detenerse en nuestro itinerario por la ciudad.

Unos datos necesarios para conocer la ciudad




La actual ciudad de Andujar nació a la vera del río, junto a su puente, por donde se vadeaba las aguas procedentes de las altas sierras cazorleñas. Los restos de población más antigua han aparecido en la primera terraza que conforma el actual Altozano Compostela, poco más arriba de la Fuente Sorda; después llegó la cerca amurallada, restaurada por los almohades, la fortaleza encastillada en el medioevo, el caserío intramuros con sus palacios e iglesias y un trazado irregular en sus calles; la expansión norte por el Arrabal de San Bartolomé, las edificaciones aristocráticas y burguesas de la Modernidad en los ejes marcados en sus calles céntricas; la edicilia decimonónica que marcó el clasicismo arquitectónico de corte andaluz; el esplendor de los años veinte del siglo pasado; el expansionismo urbano de la segunda mitad del siglo XX con sus polígonos de viviendas y barriadas alejadas del centro urbano y todo el tejido industrial, comercial y agrícola que se ha ido forjando en esta ciudad que es la tercera en población de la provincia de Jaén. Ferrocarril, autovía, río, campiña, serranía, caza, viñedos, olivar, algodón, cereal, cerámica, repostería, fervor romero, barro, forja. Todo esto y más han sido la trama y la urdimbre que sus gentes han utilizado para crear el actual tejido que tiene un nombre propio: ANDUJAR



Municipio ubicado administrativamente en La Campiña, situado en el extremo Noroeste de la provincia es centro de influencia de gran parte de la vega, con la campiña, al sur, y la Sierra Morena al norte La agricultura es muy variada y con dominio del olivar, contando además con ganadería y caza mayor como actividades agrarias predominantes. La industria oleícola, la textil, la del mueble de madera, la artesanía y la cerámica son otras fuentes de dinamización económica, junto a la hostelería, la cual aprovecha el turismo natural y su estratégico emplazamiento, justo en la autovía de Andalucía.



La riqueza arqueológica del núcleo y término municipal de Andújar es extraordinaria. Los primeros vestigios se remontan al Paleolítico, pero es en las fases Neolítica y en la primera Edad del Bronce, cuando se intensifica el poblamiento del término, auspiciado por el desarrollo de la agricultura en sus fértiles tierra y el desarrollo de la minería en Sierra Morena. El núcleo más importante fue el de los Villares de Andújar, la Isturgi romana, a partir de su paulatino abandono se desarrolló el actual núcleo de Andújar. En época romana existió en Andújar un pequeño núcleo relacionado con el puente que cruzaba el río Guadalquivir. Un río que se había convertido en una de las principales vías que conectaban Andalucía con la capital del imperio. En este núcleo se desarrollo un centro de producción de "terra sigillata", que se exportó a larga distancia.



Esta población romana debió de estar amurallada, pues la primera mención de la ciudad en las crónicas árabes hace referencia al reforzamiento de las murallas. En el año 888, el emir Abd Alläh ordenó el refuerzo de las murallas de varias poblaciones, entre ellas las de Anduyar. Con su constitución, este núcleo dejaba de ser una más de las aldeas que salpicaban el territorio y se convertía en uno de los principales centros defensivos de la región. Este castillo, del que aún quedan algunos vestigios en la ciudad, tenía un perímetro aproximado de 1500 metros, contaba con cuarenta y ocho torreones, cuatro torres ochavadas, siete puertas que terminaron por ampliarse a doce, torre albarrana, antemuro, terraplén y fosos.



La ciudad fue conquistada por Alfonso VII en 1155 y sucesivamente pasó de manos árabes a cristianas hasta que en 1225 la ganó definitivamente Fernando III. A partir de este momento estuvo vinculado a la Orden de Calatrava. En el año 1389, el rey Juan I de Castilla la cedió al rey León V de Armenia mientras viviera, sin derecho a sucesión. Poseía el Fuero de Cuenca y Enrique IV le concedió el título de ciudad en el año 1467.



En el reinado de Carlos V, Andújar permaneció fiel al rey durante los levantamientos de las Comunidades de Castilla, por lo que les fueron concedidas varias aldeas para que las repoblara. En 1591 era una populosa ciudad con 13.000 habitantes y su fama con motivo de la devoción a la Virgen de la Cabeza trascendió hasta Hispanoamérica. El traslado de las reliquias de san Eufrasio desde Lugo hasta Andujar potenciaron la vida religiosa local. Una ciudad que en el siglo XVI vio agradar su espacio urbano e ir convirtiéndose lentamente en una ciudad convento, alejado el peligro de frontera y abierto el comercio de Indias en Sevilla. Diversas epidemias y la expulsión de los moriscos, mermará su demografía a lo largo del siglo XVII, lo que también repercutirá en su economía. En el siglo XVIII Andújar perdería término municipal al tener que ceder parte de él con motivo de la creación de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena.



Andújar tuvo una activa participación contra la invasión francesa, con acciones como el amotinamiento antifrancés de 1810 y el desmantelamiento de un destacamento del ejército de Dupont. En esta ciudad se firmaron las capitulaciones de la Batalla de Bailen. Lo más destacado del siglo XIX es el desarrollo en Andújar del movimiento Juntero, en defensa de los derechos sucesorios de Isabel II, y con ella, de la causa liberal en España. En Andújar se constituyó la Junta Suprema Central de Andalucía, que ha sido considerada como el primer símbolo de la conciencia política andaluza.



El nombre actual de la ciudad no deriva de época romana, sino árabe cuando la ciudad se comenzó a construir en la terraza más próxima del Guadalquivir en el actual emplazamiento. Con el nombre de Iliturgi ha sido conocida durante largos siglos la ciudad de Andujar haciéndola coincidir con la Iliturgi romana de la que hablan viejas crónicas y que fuera adoptadas a partir de viejos y falsos cronicones desde el interés por la arqueología que surgió a finales del siglo XVI y que se han copiado de forma poco crítica e interrumpida hasta no hace mucho tiempo. Actualmente existe consenso en admitir que la antigua ciudad de Iliturgi se encuentra en el Cerro Maquiz o Cortijo de las Torres de Mengíbar (Jaén). El nombre es árabe y deriva de Anduyar.



Posee esta ciudad un clima mediterráneo continental, con precipitaciones que oscilan entre los 500 y los 600 milímietros entre noviembre y febrero. Inviernos frescos y húmedos se alternan con veranos cálidos y secos con dos estaciones suaves: otoño y primavera.



Celebra la ciudad fiestas importantes en Abril. Se trata de la Romería de la Virgen de la Cabeza, fiesta considerada como la más antigua de esta índole de cuantas tienen lugar en Andalucía y declarada de interés turístico nacional en 1980. La última semana de abril supone para los habitantes de Andújar la culminación de los actos organizados en honor a la Morenita, nombre popular que alude al color y tamaño de la talla de la Virgen, encontrada por el pastor de Colomera, Juan de Rivas. Otra fiesta es la Fiesta de la Inmaculada El Ayuntamiento, desde hace varios siglos, acude en pleno a este desfile por una promesa que le hizo a la Virgen de la Inmaculada Concepción. La Candelaria en febrero se celebra con hogueras que se sitúan en casi todos los barrios de esta ciudad en la que pueden saborearse excelentes platos . En el Corpus, los lugares por los que pasa la procesión del Santísimo Sacramento se engalanan con flores, alfombras de serrín y juncos. En Noviembre, Se procesiona la imagen de Santa Cecilia por las principales calles de la localidad. En mayo es la fiesta del patrón San Eufrasio. También hay fiestas en La Divina Pastora durante Pentecostés y en la Lagunilla para El Carmen y Santiago. En septiembre son las ferias. El origen de estas fiestas, que se desarrollan durante la primera quincena de septiembre, está en una importante feria ganadera a la que llegaban personas de todos los puntos de la provincia. Actualmente, con un menor protagonismo, sigue recibiendo un número elevado de expositores de ganado selecto.



Las entidades de población son: Llanos del Sotillo, Maroteras, Viñas de Peñallana, La Ropera, Vegas de Triana, Los Villares, San José de Escobar y el poblado Virgen de la Cabeza. Los rios que atraviesan el termino municipal son: Guadalquivir, Jándula, Yeguas; Cabrera, Salado de Arjona y Valmayot

Bienvenido.....está usted en Andújar, una ciudad de luz y calor




Bienvenido....usted está en Andújar



Andújar es una ciudad cargada de encanto; es una ciudad bella. Permítannos que lo digamos de entrada. No es "amor de terruño". Es realidad contrastada por miles de viajeros que aquí tuvieron "parada y fonda". Usted, como ellos lo hicieron en otras ocasiones, ha decidido detenerse en ella y estamos seguros que no se arrepentirá de su decisión. Ha acertado. Esta guía le acompañará en su periplo viajero y le aseguramos que lo conservará como retazo de este viaje que le llevará por un mundo entre real y onírico; entre remembranzas y disfrute, cruzando la línea de sombra que marca un pasado esplendoroso y un futuro que, aunque incierto, augura bonanza. Andujar es una ciudad hermosa, como todas las ciudades y pueblos de Andalucía. Hay que empezar viéndola de lejos, como una acuarela de luz y calor, como lo hiciera Baldi en el siglo XVIII describiéndonos con el carboncillo la exuberancia de una ciudad próspera en la Modernidad



Al fondo Sierra Morena, un macizo emblemático y mítico que recorre la cornisa andaluza. A sus pies el Guadalquivir que aquí empieza a ser adulto y que baña el borde de esta ciudad por la que atraviesa la autovía hasta Cádiz o Madrid. Agua, sierra, luz, caza, gastronomía, arte, religiosidad, costumbrismo, monumentalidad, etc.. y silencios, misterios, susurros, gargantas que entonan un fandango, fuentes que destilan las aguas que corren por su vientre Todo eso es Andujar y mucho más; pero insisto en que hay que hay que mirarla desde su lejanía; hay que vivirla en sus calles y altozanos, en sus templos y tabernas; en sus zaguanes y rincones recatados, en sus fiestas y duelos, en sus luchas y esfuerzos. "La relación con esta ciudad se parece mucho al amor: uno se apropia con los ojos, juzga sin demasiada seguridad, luego busca en el tacto y los olores un eco receptivo y, si lo encuentra, uno se queda y ama. Si, por el contrario el regusto es áspero, te largas por más belleza que te pongan delante" . Es ésta una impresión de Javier Reverte a la vista de una ciudad africana, Kampala en su libro "Sueños de Africa" y lo traemos a colación por su semejanza con esta ciudad de Andújar te atrae, pese al abandono y destrozo causado por quienes optaron por modernizarla antes de restaurar su antigua belleza. A su pesar de todo, te atrae porque te permite jugar con la imaginación de una ciudad cargada de luz, y que aun conserva como el mejor de sus tesoros, su gran humanidad que es su auténtica alma y configura su carácter.



Bienvenido a esta ciudad situada a los pies de Sierra Morena "alta y azul, a partes gris y a cuyas faldas, tendida como blanca sábana al alegre sol mañanero, está una de las ciudades más ricas, hermosas y principales de esta tierra" que dice Eslava Galán en su "En busca del Unicornio", Andujar, la tierra atravesada por ingente cantidad de viajeros que dejaron en libros de viajes impresionantes descripciones de esta ciudad, asomada al Guadalquivir, acogedora hasta la exageración, con hondas raíces en los anales de la historia y con un carácter en el que la hospitalidad es cualidad señera. Ciudad de luz y ensueño. Una ciudad para vivir.

Hasta aquí lo que es una introducción general para que el viajero conozca algo más de esta ciudad en la que ha decidido detenerse. Estamos seguros que esta guía que ahora empieza servirá para adentrarse en esta aventura que ahora ya iniciamos brindado estas páginas a vosotros, visitantes a los que os deseamos una feliz estancia en medio de nuestro pueblo y nuestras gentes,



Juan Rubio Fernández
y Andrés Borrego Toledano